El terremoto que hace dos semanas devastó varias zonas de Chile causó pérdidas que ascienden a casi 22 mil millones de euros. Así lo estimó el nuevo presidente chileno, Sebastián Piñera.
El país sudamericano financiará parte de esos gastos con recursos propios pero también tendrá que acudir a la ayuda exterior. El jueves Piñera asumió su cargo como sucesor de Michelle Bachelet. La ceremonia de investidura se vio interrumpida por una fuerte réplica, que causó más daños en Chile. Inmediatamente después de su instalación Piñera propuso una ley que entrará en vigor en breve y que regulará la distribución de cupones de alimentos entre los damnificados por el movimiento telúrico.

























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