Dos líderes rebeldes de Darfur han manifestado su confianza en la justicia, en declaraciones ante la Corte Penal Internacional.
Los rebeldes se entregaron a la Corte en La Haya para responder por cargos de crímenes de guerra durante un ataque cometido en Darfur, región en el sur de Sudán, país desgarrado por la violencia, en el que 12 efectivos de las tropas de pacificación perdieron la vida.
Abdallah Banda Abakaer Nourain y Saleh Mohammed Jerbo Jamus se definieron como revolucionarios y agradecieron la oportunidad de rehabilitar sus nombres, urgiendo a otros sospechosos de crímenes de guerra a enfrentar la justicia. Los dos se entregaron a la Corte el miércoles cumpliendo una citación judicial emitida el año pasado.
“Me presenté voluntariamente en respuesta al emplazamiento de la CPI y hago un llamamiento a todos los que hayan sido citados por esta corte a presentarse para exonerar su nombre”, declaró Banda a un panel de tres jueces. El otro acusado, Jerbo, confirmó sus palabras:
“Estamos aquí para hacer justicia y llamo a todos los que sean buscados por la justicia a presentarse ante esta Corte para conseguir que se haga justicia para todos”, declaró.
Crímenes de guerra
Banda y Jerbo se enfrentan a tres acusaciones de crímenes de guerra por un ataque a una base militar en Haskanita, Darfur Norte, en septiembre de 2007, en el que 12 soldados del contingente pacificador de la Unión Africana perdieron la vida y otros 8 resultaron heridos.
Los fiscales de la CPI manifestaron que el ataque fue obra de 1.000 combatientes de la Unión del Ejército de Liberación Sudanés bajo la comandancia de Jerbo, y facciones del Movimiento por la Justicia y la Igualdad (JEM) liderado por Banda. Manifestaron además que los atacantes destruyeron la infraestructura de la base militar y sustrajeron neveras, computadoras, teléfonos móviles, 17 vehículos, combustible, municiones y dinero.
Banda y Jerbo, ambos con audífonos, siguieron las audiencias a través de los intérpretes de la Corte y permanecieron impasibles mientras se leían los cargos.
“El tribunal considera que existen fundamentos razonables para creer que el Sr. Banda y el Sr. Jerbo tienen responsabilidad penal como co-autores o co-autores indirectos del crimen de guerra de asesinato, el crimen de guerra de ataque contra el personal u objetos pertenecientes a una misión de pacificación y el crimen de guerra de rapiña.”
Los dos hombres no declararon su inocencia o culpabilidad ya que la audiencia del jueves estaba destinada únicamente a la presentación de los sospechosos ante la Corte y a determinar si comprendían los cargos en su contra. En noviembre se celebrará una nueva audiencia para confirmar formalmente la acusación. El juez presidente de sala les deseó un buen viaje de regreso a su país, donde esperarán el juicio.
Otros casos en Darfur
Banda y Jerbo no son los primeros que se entregan voluntariamente a la Corte en relación con el ataque de Haskanita. Hace unos meses, los jueces de la CPI rechazaron una proposición de acción judicial contra otro jefe rebelde, Bahar Idriss Abu Garda, por considerar que no había suficientes pruebas que lo vincularan a los asesinatos.
Este es el cuarto caso que llega a la CPI relacionado con crímenes cometidos en Darfur. Hay órdenes de detención pendientes contra el presidente de Sudán, Omar al Bashir, el antiguo Ministro de Asuntos Humanitarios, Ahmed Haroun y el líder de la milicia Janjaweed, Ali Koshayb. La CPI quiere que el consejo de Seguridad de la ONU presione a Sudán para que entregue a estas personas a fin de que respondan ante la justicia por los cargos de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.





























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