La noticia de la concesión del premio Nobel de la Paz al presidente de EE.UU., Barack Obama, ha sido acogida, en general, con satisfacción por la comunidad internacional.
Uno de los primeros en felicitar al mandatario estadounidense ha sido el ex presidente y luchador anti-apartheid sudafricano, Nelson Mandela. Más tarde siguieron las congratulaciones, entre otros, del líder cubano Fidel Castro quien calificó la concesión del galardón como un paso positivo. Castro considera que la distinción no es tanto para honrar al gobernante de EE.UU. sino como una crítica a las "políticas genocidas de sus antecesores ". El presidente ruso, Dmitri Medvedev confía en que el premio sea un incentivo adicional para un nuevo clima en la política internacional y para la seguridad mundial. El mandatario de Irán, Mahmud Ahmadineyad espera que Obama se comprometa en combatir la injusticia en el mundo.
Por otro lado, el premio Nobel de la Paz de 1980, el argentino, Adolfo Pérez Esquivel se mostró más crítico y declaró que Obama tiene buenos propósitos pero que aún no ha conseguido nada concreto para la paz mundial. El propio Barack Obama, aseguró estar profundamente honrado por la adjudicación del galardón y lo considera no como un reconocimiento de sus logros, sino como estímulo para la acción.



















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