Los progenitores indios de un niño robado en 1999 quieren saber si su hijo fue dado en adopción en Holanda. El próximo martes, los padres biológicos presentarán una demanda ante un tribunal de la ciudad holandesa de Lelystad para que se haga un estudio de ADN. En caso de que el niño, que ya tiene 12 años, efectivamente sea su hijo, la familia india quiere mantener contacto con el menor. Nuestra corresponsal, Aletta André, indagó la situación en India sobre este extraordinario caso judicial.
Una mañana de hace más de diez años, al despertar, Nagarani y Kathirvel descubrieron que su hijo menor no estaba con ellos. Estos habitantes de un barrio de viviendas precarias de la ciudad de Chennai habían dormido a la intemperie debido al calor y al salir el sol no encontraron a Sateesh, de un año y medio de edad. Así comenzó una amarga y traumática época, primero para encontrar a su hijo y luego para recuperarlo, según un artículo publicado a fines del año pasado por el periódico Times of India.
En el 2005, una foto del pequeño en el registro de una oficina de adopción, llevaron las investigaciones de los padres a una familia en Holanda. En aquel momento la madre de Sateesh declaró a la televisión Times Now: “No me interesa lo que diga el juez, yo quiero que me devuelva a mi hijo”. Entre tanto, la madre ha modificado su postura y, dependiendo del resultado de la prueba genética, tomará contacto con el pequeño.
No fue abandonado
La trabajadora social Sujata Mody, que asiste a los progenitores, manifestó que los padres tienen derecho a saber si su hijo se encuentra bien. Mody Aseveró: “Creemos que el niño no sufrirá, solo se aclarará la situación y él debe saber que sus padres biológicos no lo abandonaron”. Nagarani y Kathirvel llegarán a Holanda este domingo, con una visa concedida en el último momento y con la ayuda de la embajada holandesa en India. Mody espera que la familia adoptiva acepte que el resultado de la prueba de ADN beneficiará a todas las partes. La asistente social agregó que la madre biológica no ha renunciado a recuperar a su presunto hijo. Mody aseveró: “Jurídicamente, la madre nunca se distanció de su hijo, por lo que la adopción fue ilegal. De todas formas, ella entiende que Sateesh desarrolló una relación con la madre adoptiva y no quiere que el pequeño sea infeliz”.
Derecho a visita
Por el momento, el caso no ha tenido gran repercusión en India, pero donde se tiene conocimiento del asunto ha generado simpatías. Bhuwan Ribhu, consejero jurídico de la organización Bachpan Bachao Andolan, BBA, que defiende los derechos infantiles en Nueva Delhi, dijo que desde el punto de vista de los derechos del niño, no se puede esperar que este menor quiera regresar a India. Ribhu agregó: “Él cree que la familia holandesa son sus padres y eso debe ser respetado, pero los padres biológicos también tienen derechos. Cuando es localizado un niño que fue robado debe volver a su familia. En este caso, el derecho a la visita y un contacto regular no son malas ideas”.
Según BBA, en India desaparecen al menos 45 mil niños por año. La mayoría de ellos terminan en la prostitución o la esclavitud, pero las adopciones no son excepcionales. La oficina Malayisian Social Services, que entregó en adopción al hijo de Nagarani y Kathirvel, regularizó 350 adopciones internacionales en el 2005, año en que fue acusada de mantener contacto con traficantes de niños. Al menos otros dos pequeños han sido adoptados en Holanda sin autorización de sus progenitores. Sujata Mody dijo que esos niños ya son adultos y, mediante cartas e Internet, han mantenido contacto con sus madres biológicas en India.
Mody recibe asiduamente personas que desde todo el mundo llegan a India en busca de sus padres biológicos. Y agrega: ”La mayoría de las veces no podemos encontrar a sus familias, pero con frecuencia descubrimos que sus padres no los habían entregado voluntariamente para su adopción.”
Prácticas sospechosas
La detención del director de Malaysian Social Services, en el 2005, llevó a la publicación de varios artículos sobre adopciones sospechosas. Según las normativas indias las oficinas de adopción no pueden aceptar donaciones y tienen un límite máximo de costos que pueden ser cobrados, que asciende a 3.500 dólares. Sin embargo, esas reglas son dejadas de lado con mucha frecuencia. Según la investigación de Sujata Mody, las familias extranjeras que adoptan niños en India suelen pagar entre 10.000 y 50.000 dólares.
En el caso de Sateesh los padres adoptivos holandeses han actuado según las leyes. Sin embargo, hasta ahora, se han negado a cooperar con la investigación y el propio joven tampoco ha querido entregar material para comparar su ADN con el de los presuntos progenitores indios. La semana pasada, Nagarani dijo al diario Sunday Times que no está enojada. La madre india agregó: “Quiero que mi hijo conozca a ambas familias y contarle que sus padres biológicos hicieron todo lo posible para encontrarlo.”
Nagarani en Kathirvel esperan poder ver a su hijo en Holanda en caso contrario se sentirán sumamente decepcionados.





























Enviar nuevo comentario