Un holandés que resultó herido en un atentado perpetrado en Yakarta, Indonesia, inicia un proyecto para poner en contacto a autores y víctimas de operativos terroristas y evitar la radicalización de jóvenes vulnerables.
En el 2009, Max Boon resultó gravemente herido a causa de un atentado terrorista perpetrado en Hotel Marriot, en Yakarta, capital indonesia. En breve, el ciudadano holandés iniciará un proyecto para poner en contacto a jóvenes con peligro de radicalización con víctimas del terrorismo. Con su iniciativa, se propone aprovechar su experiencia insólita para contribuir a mejorar el mundo.
Max Boon, de 35 años de edad, espera poder comenzar con su proyecto en Indonesia antes de Año Nuevo. Sin embargo, todo depende de los últimos tramos de su proceso de rehabilitación, ya que Boon perdió ambas piernas durante el atentado y, desde octubre del 2009, recibe tratamiento en un centro de rehabilitación en la ciudad holandesa de Doorn. “Aquí aprendo a caminar con prótesis y hace poco comencé a emplear ligamentos de rodilla artificiales con ayuda de computadores. El proceso marcha bastante bien.”
En un doble atentado de bomba en los hoteles Marriott y Ritz-Carlton, en Yakarta, el 17 de julio del 2009, nueve personas perdieron la vida. Más de cincuenta personas resultaron heridas, entre ellas Max Boon, quien se encontraba en el Marriot en un desayuno de negocios. Después de permanecer en coma durante tres semanas, despertó sin sus dos piernas, con su brazo derecho destrozado y con esquirlas de bomba en su cuerpo, una de las cuales todavía está alojada en el corazón. Según la policía, el líder terrorista Noordin Mohammed Top, muerto hace dos años, fue el cerebro del atentado.Yakarta, 17 de julio del 2009
Durante sus horas de ejercicio, surgió la idea de un proyecto para alejar a la juventud del terrorismo, en colaboración con el Centro Internacional de Contraterrorismo en La Haya. “La idea es confrontar a potenciales terroristas con las víctimas. De ese modo, se puede convencer a los autores de que con violencia no van a conseguir sus propósitos, sino que sólo causarán mucho dolor a personas que, además, se asemejan mucho más a ellos de lo que ellos piensan.”
A juicio de Boon, “una víctima del terrorismo, un ex terrorista y un catedrático del islam visitan juntos lugares donde la juventud es más vulnerable y donde existe el caldo de cultivo para el radicalismo violento. Visitarán madrazas, escuelas islámicas, pero también escuelas comunes y organizaciones comunales, y los participantes contarán su historia. El académico está para las discusiones teológicas, los jóvenes vulnerables y fácilmente influenciables por ideas radicales se verán confrontados a las consecuencias concretas de aquel pensamiento abstracto de crear odio a través de atentados de bomba.”
Base de datos
Para comenzar, Boon quiere establecer una base de datos de víctimas en Indonesia. Ya se han establecido contactos con organizaciones de víctimas. “En la base de datos se debe seleccionar a las personas que tengan una historia interesante y sean capaces de comunicarla de manera convincente. Las víctimas deberán recibir asesoría y entrenamiento, y, de ser necesario, deberán recibir ayuda psicológica, ya que su tarea no será nada fácil.”
Es importante que sean indonesios, dice Boon, debido a que pueden llegar mejor a los potenciales terroristas que un norteamericano o un holandés. Por tal razón, él no visitará personalmente muchas misiones y se concentrará fundamentalmente en la organización. Bonn piensa en terroristas conocidos. “Varios posibles participantes ya trabajan conjuntamente con las autoridades indonesias y están activos en proyectos de rehabilitación.” Además, representantes de grandes organizaciones islamitas también tienen interés en participar.
Jóvenes vulnerables
Boon se dirige a personas como los autores del atentado en el Hotel Marriot. Se trata de un joven vulnerable proveniente de una familia disfuncional, que tomó contacto con gente que le lavó el cerebro en una mezquita local y lo convenció de que cometiera el atentado. “Muchachos y muchachas que están en una situación sin salida son fácilmente influenciables por gente de ideología violenta. Esperamos llegar a ellos para salvarlos del mismo destino de aquellos jóvenes en entraron a mi hotel.”
El proyecto piloto en Indonesia durará un año y será financiado parcialmente por el Gobierno indonesio. Boon aún sigue buscando financieros para cubrir los demás gastos. Después de un año, una institución u ONG deberá continuar con el programa. Boon considera incluso “exportar” el concepto a otros países.
Un día
Max Boon no tiene la intención de emplear toda su energía en este proyecto. “Antes del atentado trabajaba como consultor en Indonesia, y quiero reasumir ese trabajo. Hago este proyecto porque quiero sacar algo positivo de mi experiencia única, para mejorar un poco el mundo, pero no quiero hacer de un día una carrera para el resto de mi vida.”




























Dificil Tarea la de Max Boon peo no imposible,nesesitara armarse de paciencia ademas de preprarse muy bien por que esos jovenes de las escuelas Islamicas algunos ya estan demasiados influenciados y fanatizados con su religion,son los Clerigos radicales islamistas los encargados de captar a esos muchachos para que cometan crimenes y atentados de gran envergadura donde mientras mas personas mueran en el hecho mayor sera su entrada al reino Ala ,ahora el toca a este joven la dura tarea de revertir esos malos pasos hacia la radicalizacion de la fe, ojala y tenga buenos resultados ,doy mis votos por eso.
El proyecto de Max Boon es interesante porque va al meollo del problema que
es desterrar de la mente de gente joven,ideas radicales que lo único que
buscan es sembrar en la mente de los jóvenes el odio.Me parece que esto es
lo importante curar el corazón y la mente de gente influenciable.
Proyecto para alejar la juventud de la radicalización
Es loable el proyecto de Max Boon que resultó gravemente herido a causa de un atentado terrorista perpetrado en Hotel Marriot, en Yakarta, capital indonesia.
Pero particularmente creo que se haria mucho mas, si se pasara una ley internacional, en la cual el Gobierno del pais en cuestion, y la empresa de la instalacion turistica pagaran a la victima de por vida por los daños y gastos medicos.
De este modo los gobiernos estarian obligados a proteger a sus ciudadanos, del mismo modo que a los turistas.
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