En varias ciudades de Rusia han tenido lugar manifestaciones contra el gobierno y la política económica del país.
Una coalición de agrupaciones opositoras declaró éste sábado como Día de la Ira para protestar contra los altos precios, los bajos salarios y alto índice de desempleo. La mayoría de los manifestantes exigieron la dimisión del primer ministro, Vladimir Putin. En Moscú y en otras ciudades fueron detenidos decenas de manifestantes. En las elecciones locales celebradas la semana pasada ya se constató que el apoyo al partido de Putin, Rusia Unida, había disminuido.



















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