Un instituto de investigación holandés de la ciudad de Utrecht, Instituto Hubrecht, se apunta una primicia en tejido intestinal cultivado en laboratorio. El material básico son células madre extraídas del propio intestino. Los pacientes de enfermedades intestinales podrán beneficiarse de este avance dentro de unos años.
Por el momento se está experimentando con células intestinales de ratones, pero, según los investigadores, la técnica de cultivo funciona también en seres humanos. Y una ventaja es que el tejido intestinal crece rápidamente; el tamaño se quintuplica en una semana. Dentro de unos pocos años se podrá aplicar el método en la terapia génica. El director del proyecto de investigación de células madre intestinales es Hans Clevers y, según él, se trata de un paso fundamental en la investigación con células madre.
El investigador Clevers explica cómo funcionaría la aplicación de la nueva tecnología en la terapia génica:
"Imaginemos que después de un tratamiento con radioterapia o de un rechazo, la pared intestinal queda dañada o deja de funcionar y debe ser reemplazada. Hemos dado ya un gran paso al poder tratar a pacientes injertando pedazos de tejido intestinal cultivado a partir de sus propias células madre".
Sólo unas semanas
Las ventajas médicas de la técnica son enormes. Como el tejido se cultiva a partir de las propias células madre del paciente, no se produce rechazo. Esto significa, por ejemplo, que un cirujano tendrá un margen mayor en la extirpación de tejido tumoral, pues en unas semanas dispondrá de nuevo tejido intestinal sano.
Esa rapidez se debe a que los investigadores de Utrecht tienen "la suerte" de que el tejido intestinal, por naturaleza, se regenera con mucha rapidez. Cada persona produce diariamente 200 gramos de células intestinales que, a los cinco días, son reemplazadas por otras nuevas. Este factor hace de las células intestinales un candidato excepcional a la hora de cultivar nuevo tejido a partir de las células madre intestinales.
Como un geranio
Además, el equipo de Utrecht ha encontrado el medio de cultivo y los factores de crecimiento adecuados para multiplicar células también fuera del organismo. "Es igual que un geranio; dale condiciones favorables y crecerá por sí mismo", dice Clevers.
Un reto especial era encontrar las células madre adecuadas en el tejido intestinal; para lograrlo, los científicos de Utrecht se basaron en una anterior investigación de su propio laboratorio Hubrecht.
"Durante 10 años estudiamos la relación entre cómo se produce cáncer en el intestino y cómo se regenera un intestino sano. Nosotros realizamos experimentos moleculares muy avanzados que nos llevaron al marcador de una proteína. Esa proteína, denominada LGF5, se encuentra en la pared exterior de cada célula madre, lo que significa que podemos visualizar las células madre con el microscopio".
El logro de Clevers y su equipo tiene más aplicaciones: el método de cultivo parece ser también aplicable a otro tipo de tejidos. En su propio laboratorio se está cultivando tejido gástrico desde hace varios meses.
Traducción: Mayte Alcaine.





























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