En Polonia el poder del presidente debería ser drásticamente reducido.
El primer ministro, Donald Tusk, quiere reformar la ley de manera que el presidente pierda el derecho a vetar leyes y cumpla más bien un rol ceremonial. Según Tusk, el actual presidente, Lech Kachinski, ha impuesto su veto a reformas que son necesarias para la recuperación económica del país. Además al primer ministro le gustaría que el presidente fuera elegido por el Parlamento y no mediante votación popular.
Foto: Donald Tusk (ANP)



















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