En Sudáfrica, la atención sanitaria sufre gravemente el fracaso de la gestión de la administración pública, escribe la revista médica The Lancet. Si bien no se trata de un país pobre, la salud de los sudafricanos es comparable a la de los habitantes de los países en vías de desarrollo.
Más del 10 por ciento de la población está infectada con el virus VIH, no obstante, el anterior presidente, Thabo Mbeki no recomendaba medicinas, ya que, según la creencia, la enfermedad podría ser tratada con la ayuda de productos como remolacha y ajo. Además de eso, los cuantiosos maltratos y violaciones requieren mucho de la atención sanitaria. Según la revista, la mortalidad infantil en Sudáfrica también ha aumentado desde 1.990, al contrario que en la mayoría de países.
El ministro de Sanidad, Aarón Motsuledi, reconoce que se han cometido errores, pero alega que el país sigue enfrentándose con la herencia del colonialismo y el apartheid.

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