La Ley de la Memoria Histórica ha dado otro paso de gigante en España. El Congreso de los Diputados aprobó este miércoles el texto de la ley, con el apoyo de todos los grupos políticos excepto el Partido Popular y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC).
La Ley de Extensión de Derechos a los Afectados por la Guerra Civil y la Dictadura, comúnmente conocida como ley de la Memoria Histórica, ha sido una de las grandes apuestas del gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, quien no quiso arriesgarse a terminar la legislatura sin contar con el texto.
Es por ello que el gobierno ha tenido que ceder en algunos puntos, para poder obtener el apoyo necesario de los partidos políticos que inicialmente habían mostrado sus dudas respecto a la ley.
Los partidos que no han cambiado su postura, Partido Popular y Esquerra Republicana de Catalunya, tienen motivos bien distintos para justificar su oposición. El PP considera que la ley es innecesaria y sólo sirve para reabrir viejas heridas, mientras que ERC opina que el texto no llega lo suficientemente lejos.
Principales puntos de la ley
Juicios sumarios del franquismo:
- La ley reconoce el "carácter radicalmente injusto de todas las condenas, sanciones y violencia personal (...) durante la Guerra Civil y (...) la Dictadura". Los tribunales franquistas y sus condenas se declaran "ilegítimos". Según el preámbulo, la justicia no podría invocar las leyes "represivas y contrarias a los derechos humanos" de la dictadura para rechazar las demandas de revisión de los juicios, como ha sido el caso hasta ahora. La interpretación jurídica de esta declaración de "ilegitimidad" la hará el Tribunal Supremo.
Ayudas:
- Se extienden las ayudas (pensiones, compensaciones financieras) a las víctimas del franquismo y a sus familias. Podrán beneficiarse con hasta 135.000 euros las familias de los opositores "muertos en defensa de la democracia entre el 1 de enero de 1968 y el 6 de octubre de 1977".
Fosas comunes:
- El Estado deberá ayudar a la localización, identificación y eventual exhumación de los miles de víctimas republicanas de la Guerra Civil y de la dictadura, a menudo enterrados en fosas comunes. El poeta Federico García Lorca, probablemente no será exhumado, ya que la ley estipula que hay que respetar el deseo de los descendientes y la familia de García Lorca se opone a la apertura de la fosa donde el poeta fue enterrado junto con otros tres republicanos en agosto de 1936 cerca de Granada.
Símbolos franquistas:
- Los "escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación personal o colectiva del levantamiento militar, de la Guerra Civil y de la represión de la dictadura" deberán desaparecer de los edificios y espacios públicos.
En el caso de los edificios privados, sobre todo las iglesias que todavía están decoradas con escudos o placas franquistas, estos dejarán de recibir subvenciones públicas si no las retiran.
No obstante, esta retirada de símbolos "no será de aplicación cuando las menciones sean de estricto recuerdo privado, sin exaltación de los enfrentados, o cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas, o artístico-religiosas protegidas por la ley".
La basílica del Valle de los Caídos, donde fue enterrado Franco, no podrá ser un lugar de ceremonia de nostálgicos y se regirá por las normas de los lugares de culto religioso.
Nietos exiliados:
- Los nietos de los republicanos exiliados bajo la dictadura podrán obtener la nacionalidad española si lo solicitan entre 2009 y 2011.
Centro de Documentación Nacional:
- Se creará un Centro de Documentación nacional sobre la Guerra Civil y la dictadura en Salamanca.
Guiño a la Iglesia
Una de las modificaciones más destacadas, en comparación con el texto original, es la introducción de una excepción al artículo 15, que es el que se refiere a la retirada de símbolos franquistas. El cambio se introdujo a petición de Convergencia i Uniò y contempla que los símbolos se salvarán cuando confluyan "razones artístico-religiosas".
Reacciones a la aprobación
La votación en el Congreso no estuvo exenta de emotividad. Algunos invitados antifranquistas presentes en la Cámara de Diputados aplaudieron y rompieron a llorar en el momento de la aprobación. Una de las víctimas del franquismo exclamó: "Hoy, por fin, se ha acabado la guerra".
La Vicepresidenta del gobierno español, Mª Teresa Fernández de la Vega, se mostró muy satisfecha con la aprobación de la ley en el Congreso y aseguró que "la nueva ley reconoce y amplía derechos y se pone del lado de las víctimas, de todas las víctimas".
Sin embargo, el portavoz del Partido Popular en el Congreso, Eduardo Zaplana, afirmó que "quieren imponer una memoria única y oficial que fue una de las cosas que más criticamos al franquismo, caen en el mismo error" y añadió que la ley "rompe la herencia del consenso de la Transición" y es "claramente perjudicial para la convivencia nacional".
La siguiente parada que debe hacer la ley antes de su ratificación final es su paso por el Senado, donde se votará antes de ser devuelta a los diputados para la aprobación definitiva.





























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