Aviones y un buque de la acción anti-piratería de la Unión Europea interceptaron, el pasado miércoles, un grupo de piratas somalíes en las aguas del Océano Índico.
Los presuntos piratas fueron detectados al norte de las Islas Seychelles, a unos 1.500 kilómetros de la costa somalí. El mismo día, la nave mercantil norteamericana Maersk Alabama fue objeto por segunda vez este año de un ataque pirata que fue repelido por guardias armados.
La exitosa interceptación de un grupo de piratas somalíes al norte de las Islas Seychelles demuestra dos cosas. Primero, que los piratas están operando a enormes distancias de la costa somalí, y segundo, que a pesar de ello, se les puede interceptar de manera oportuna. En este caso, la información suministrada por un pesquero español desencadenó la operación. El comandante de la operación europea ‘Atalanta’ ordenó un vuelo de reconocimiento a un avión estacionado en las Seychelles. Basándose en la información recabada, se envió un buque de la marina para interceptar a los presuntos piratas.
El comodoro Pieter Bindt explica que, en la citada zona, cuando no se trata de actividades de pesca, la única razón para encontrarse en alta mar es la piratería. El avión tomó fotografías de la cubierta, donde yacían esquifes y escaleras, todo lo cual permite concluir que se trata de piratas.
Ninguna detención
En este caso, la Marina europea halló una barca de mayores dimensiones y dos esquifes, los que fueron hundidos, a la vez que se instó a los piratas a retornar a su país. No se realizaron detenciones, ya que una acusación efectiva sólo puede realizarse si los piratas son atrapados in fraganti, o sea cometiendo el delito.
Hasta este verano, la mayoría de los ataques piratas ocurría en el Golfo de Adén, entre Somalia y Yemen, pero la comunidad internacional ha implantado un efectivo sistema de protección en este pasaje. Desde julio no se han registrado en esta región más secuestros de buques por parte de piratas somalíes. Los piratas centran ahora sus esfuerzos en el Océano Índico, a grandes distancias de Somalia.
Al respecto el comodoro Bindt comenta que los piratas utilizan barcos abiertos de nueve a once metros de largo. “Portan entre 12 y 17 bidones de combustible, diesel para el motor interior del esquife, de mayor envergadura, y bidones con gasolina para los motores fuera de borda,” agrega.
Dispositivo acústico
Este miércoles se registró un hecho excepcional. Por segunda vez en lo que va del año, el porta-contenedores norteamericano Maersk Alabama fue objeto de la agresión de piratas somalíes. A diferencia del primer intento en abril, esta vez se encontraban guardias a bordo, y un dispositivo especial que emite fuertes ondas de sonido. Los guardias repelieron el ataque, y uno de los piratas resultó herido.
En Naciones Unidas, un portavoz norteamericano instó a que se intensifique la lucha internacional contra la piratería. Al mismo tiempo, manifestó su oposición a que las compañías navieras paguen un rescate por las naves secuestradas.





























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