Cuando a finales de marzo de 2006 ningún político quería encabezar la manifestación en contra del gobierno de Duarte Frutos, quien insistía en violentar todas las instituciones para posibilitar su reelección, todos miraron a un obispo en cuarteles de invierno para liderarla. Fernando Lugo era entonces director de un modesto colegio de la congregación católica del “Verbo Divino” y estaba dispuesto a sacrificarse ante lo que los políticos creían podría ser un fiasco.
Por Benjamín Fernández Bogado desde Paraguay
La historia es que 40 mil personas reunidas en el centro de Asunción mas que vitorear a Lugo gritaron en contra de la continuidad del partido colorado y de Nicanor Duarte Frutos quien, según cuentan sus allegados, a esa hora y mirando la televisión rezaba tomado de las manos con sus colaboradores para evitar que la manifestación popular de repudio se convirtiera en el fin de su gobierno. Fernando Lugo llegaba rodeado por políticos y activistas sociales para gritar a voz de cuello el fin de la corrupción y el basta a los excesos de los miembros de la Corte Suprema de Justicia quienes estaban dispuestos a interpretar la constitución a favor de Duarte Frutos.
El resto es historia
Lugo gana las elecciones del 20 de abril sobre la base del descontento social contra el Partido Colorado en general y con el mandatario en funciones en particular. Hoy, a casi dos años de aquel triunfo histórico de 2008, son muy pocos los que creen que el capital político del ex obispo de San Pedro valga mucho en la subasta de las adhesiones populares. Una encuesta reciente revela que 5 de 6 paraguayos califican a su gobierno de mediocre o malo.
A su manifiesta incapacidad de administrador se le ha sumado la pérdida de su único capital válido: el ético que se ahogó este año, un miércoles santo antes de la recordación de la muerte de Jesucristo en cuyo nombre abandonó su ministerio obispal el 25 de diciembre de 2006. Denuncias de paternidad irresponsable acabaron con ese capital. Primero fue una joven con quien había tenido relaciones sexuales en sus tiempos obispales y a la que terminó embarazando un par de años atrás.
Efecto dominó
Al final el reconocimiento público de ese primer vástago fue la pieza de dominó que acabó por desmoronar su capital moral. Hoy son dos más que reclaman en tribunales la paternidad de sendos hijos y se especula que otras de mayor edad terminarán por evidenciarlo próximamente. Lugo ha tenido que recurrir a los fondos públicos para destinar salarios a sus familiares y descendientes con los que ha reproducido los mismos vicios que fueron condenados en los gobiernos colorados.
Su gobierno, con notables ineficacias, carece de una hoja de ruta que es demandada por todos incluido sus aliados circunstanciales. En el 2009,la economía paraguaya cayó casi a menos 4%, lo que la convierte en la mas afectada de la región después de la de México, y luego que el ministro de Hacienda de Lugo afirmara en octubre del año pasado que el efecto de la crisis financiera “no se sentiría en el país.” Los niveles de crispación social han aumentado y los crímenes contra la propiedad y las personas se convierten en una condena diaria a su mala gestión. El secuestro del ganadero Fidel Zavala retenido por un denominado Ejercito Popular Paraguayo e integrado por antiguos alumnos del seminario de San Pedro ponen en duda la verdadera capacidad de Lugo para enfrentar al crimen organizado.
El factor Chávez
Al permanente conflicto con el congreso integrado mayoritariamente por opositores a su gobierno y con quien ha mantenido una permanente lucha de poderes, se le suma su clara preferencia por los gobiernos del ALBA donde la figura del presidente Hugo Chávez sirve para profundizar la tensión que mantiene con actores sociales y políticos contrarios a esta adherencia.
El congreso paraguayo no ha votado aun el ingreso de Venezuela al Mercosur y el propio gobierno de Lugo ha tenido que retirar la propuesta cuando notó que no tendría los votos necesarios. Mientras tanto el nivel de dependencia con Venezuela ha subido, contándose en la actualidad a ese país como uno de los principales acreedores del Paraguay por suministro de petróleo.
Críticas de todos lados
Los grupos cercanos critican al ex obispo por su falta de resolución, los opositores no le perdonan el haberlos derrotado y amenazan con juicios políticos como consecuencia de su mala gestión, sumado todo esto a notables problemas de liderazgo lo muestran débil ante un 2010 lleno de demandas insatisfechas con elecciones municipales a finales de ese año pero con buenos augurios económicos.
La soja, principal rubro agrícola de exportación del que el Paraguay es el cuarto productor mundial, anuncia una cosecha record que jalará la recuperación económica que los mas pesimistas afirman será del orden de un 6%. La mala noticia es que los sectores populares que lo apoyan son los mas duros cuestionadores del sector productivo de la oleaginosa. Lugo tendrá que aplaudir y apoyar a quienes públicamente cuestiona en un momento de debilidad manifiesta de su gobierno y de perdida absoluta de su único capital político: el ético.





























Creo que Lugo es un verdadero fiasco, los paraguayos se equivocaron el y ahora tendrán que padecerlo. No les queda otra, el juicio político generaría mas crisis que solución. Los paraguayos no saben elegir.. solo saben votar
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