Mineros llamados informales buscan oro en ríos y en quebradas de la selva y la sierra peruana. Sus técnica son sucias para el medioambiente: arsénico y mercurio terminan impregnados en toda las cuencas. El Estado busca ordenar el desastre medioambiental en ciernes. Mile de mineros se han puesto en pie de guerra.
Cinco muertos según cifras oficiales ha sido el resultado de un fuerte enfrentamiento entre la policía y mineros durante el primer día de paralización de los hombres del socavón artesanal. El enfrentamiento se produjo al sur de Lima, en la Región Arequipa, a la altura del distrito de Chala. Los mineros bloqueaban la vía. Cifras dadas por las autoridades señalaban hasta en siete mil los mineros que llevaban adelante la medida de fuerza.
En las manos de los mineros, piedras. En las manos de los policías, fusiles AKM. De los cinco muertos, cuatro son por balas, cuatro son mineros. La quinta persona fallecida es una anciana de 80 años víctima de un paro cardiaco. Se encontraba al interior de uno de los 500 vehículos varados en la zona donde los mineros protestaban. Por parte de las Fuerzas del Orden hubo 26 heridos.
La policía tenía la misión de desbloquear la vía. Bloquear carreteras es un delito grave en el Perú. Sin embargo la pregunta surge una y otra vez, casi por necedad. ¿Qué cosa telúrica, genética, casi anunciada hay en el Perú que cada vez que hay protestas y desencuentros estas terminan por lo general con muertos y heridos?
Los motivos
El motivo de la paralización de los mineros artesanales, llamados mineros informales por los grandes medios de comunicación, por presión de la gran minería que permanentemente busca desmarcarse de estas prácticas a las que acusa de minería sucia, ha sido la promulgación de un decreto de emergencia que buscar ordenar la minería artesanal.
La nueva norma obligaba a los mineros a formalizarse, a pagar impuestos, a presentar estudios de impacto ambiental. Las condiciones en las que trabajan son infrahumanas; la tecnología es rústica. No pagan impuestos, se usa mano de obra infantil casi esclava, contaminan de mercurio y arsénico las cuencas de los ríos donde trabajan, se ubican en zonas inseguras donde los aludes de tierra no suelen respetar nada a su paso. Normar y mejorar estas condiciones de trabajo es una buena y necesaria idea.
Sin embargo como en todo, hay medias verdades y medias mentiras. Sí es cierto que contaminan y mucho. Hay hectáreas ya inservibles de bosque allí donde esta minería se ha asentado. Pero es cierto también que a la gran minería estos enclaves le molestan y le irritan y en el Perú del partido aprista, se acude al llamado de la gran minería, con demasiadas buenas formas.
Es cierto que los mineros han hecho dinero, lo que les permitiría poder realizar estudios de impacto ambiental y adecuarse a técnicas limpias de extracción minera. Pero las utilidades no siempre gotean igual y parejo para todos. Quienes se han enriquecido con esta minería son tan solo los dueños de la concesión y sus socios, la otra gran mayoría de los mineros vive de un jornal mísero, en el mejor de los casos, porque lo que usualmente ocurre es que trabajan seis días para la concesión y el feriado para él mismo.
Responde el gobierno
El gobierno ha respondido con inusitada contundencia verbal, similar a la contundencia policial. “No negociaremos con esta gente hasta que depongan sus medidas de fuerza”, ha dicho el Premier Javier Velásquez Quesquén. “No se trata de pobres mineros, cuidado con compadecerse. Son gente que maneja mucho dinero y que ha podido acumular grandes fortunas”, ha dicho el ministro de Defensa. Hasta el propio Presidente de la República se ha pronunciado al respecto, "Es una minería salvaje en el sentido social porque explota a los trabajadores. Ahí no hay salario fijo, no hay seguridad social o pago de jubilación para el futuro. Allí simplemente se toma al ser humano a veces de 12, 14 ó 15 años para hacerlo lavar las aguas de los ríos envenenándose él mismo con el mercurio que utiliza".
Por su parte la oposición política al gobierno ha pedido la renuncia del premier por las trágicas muertes.
Mientras tanto la gente sigue varada en la Panamericana Sur rumbo a Arequipa. Más de dos mil personas piden un puente aéreo para abandonar la zona. Se preguntan por qué para sacar a turistas extranjeros de la ciudad imperial de Machu Pichu, cuando las fuertes lluvias dañaron la línea férrea en el mes de enero, el gobierno dispuso de más de 22 viajes de helicópteros para sacar a toda la agente allí varada y ahora que se trata de peruanos de a pie no se aplica el mismo criterio.
Al cierre de esta edición un grupo importante de los mineros artesanales se movilizaban hacia el Congreso de la República. Los mineros habían dado una tregua para que los buses varados en la carretera pudiesen circular. Un pequeño puente aéreo se ha activado en un primer día de huelga que por la tragedia ocurrida con la muerte de cinco personas, honestamente, debió ser el último.





























El señor Carlos Cornejo, siempre informará como quiere el gobierno, sino escuchen nada más todas la mañanas en CPN Radio de 6 a 8 a.m.
El señor Cornejo solo condena y condenó a los gremios que protestan por las injusticias que comete el gobierno de Alan García. Durante la toma de la carretera en Bagua él junto al corillo del gobierno exigía mano dura para poner orden y en esta oportunidad lo hace lo mismo, en ningún momento exhorta o hace llamado al gobierno a dialogar.
Es sabido que los grandes empresarios manejan los medios de comunicación y estos informa según la conveniencia de los empresarios.
Las protestas socieles son satanizadas, son indilgadas a Chávez o Evo Morales, ahora han indilgado a una congresista de la oposición.
Mientras Alan García cantaba y bailaba el domingo pasado sucedía la tragedia de los mineros y pueblos sepultados.
Por último si esto hubiera sucedido en Cuba o Venezuela la cobertura mediática hubiera sido espectacular.
Ojalá algún día el señor Cornejo se anime informar con objetividad y no conun espíritu patronal.
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