Lydia Cacho es autora del libro 'Los demonios del Edén: el poder que protege a la pornografía infantil', en el que narra cómo funcionan redes de pederastas en México. Además, trabaja en el Centro Integral de Atención a Mujeres (CIAM), que apoya a mujeres y niños víctima de violencia y abuso sexual. 0 México Marta Durán de Huerta
Portada del diario mexicano La JornadaSu trabajo profesional la llevó a descubrir una poderosa red de prostitución y pornografía infantil. Lidia recogió en su libro los testimonios de las víctimas, quienes señalaron a dos prominentes hombres de negocios como sus agresores sexuales: Kamel Nacif y Jean Succar Kuri. Este último está preso en los Estados Unidos por violación de menores y pornografía infantil.
Tras la presentación del libro, Kamel Nacif, a quien se le conoce en Puebla como El rey de la mezclilla, levantó una demanda contra Lidia Cacho, por difamación y calumnias. El 22 de diciembre del 2005, la periodista fue arrestada por policías judiciales, quienes la trasladaron en automóvil mil quinientos kilómetros desde Cancún hasta Puebla. Durante todo el tiempo permaneció esposada y no se le permitió ir al baño ni se le dio alimento en tres días. Ya en el penal, la autora y activista por los derechos humanos debió refugiarse en la enfermería para evitar ser violada. La lista de injurias, maltratos y agresiones es larga, así como todas las irregularidades en el proceso legal.
El 24 de diciembre del 2005, Lydia salió bajo fianza pero aún está bajo proceso. El caso sufrió un vuelco el martes 14 de febrero, cuando se hicieron públicas las conversaciones telefónicas entre Kamel Nacif y el gobernador del Estado de Puebla, Mario Marín Torres. En ellas, Nacif agradece al mandatario haber girado órdenes para el maltrato y encarcelamiento, arbitrario e ilegal, de la informadora. En una primera declaración, el gobernador, cuya campaña recibió apoyo financiero de Nacif, se limitó a decir: "Yo no leo chismes".
Los miembros del Partido Revolucionario Institucional (PRI) han defendido a su compañero argumentando la ilegalidad del espionaje telefónico. Las cintas llegaron de manera anónima al periódico La Jornada. Por su parte, los partidos políticos contrarios al PRI, así como las organizaciones de defensa de los derechos humanos, exigen la renuncia del gobernador Marín, a quien desde ayer la prensa llama "Gober precioso", parafraseando a Kamel Nacif en las cintas. El día 15 de febrero, el Gobierno de Puebla decomisó todos los ejemplares del periódico La Jornada, en el Estado.




























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