Como veíamos en el anterior trabajo, los parches anticonceptivos basan su acción, igual que la “píldora”, en la administración de estrógenos y progesterona, de manera que, tanto los efectos secundarios, como las contraindicaciones, son similares.
Los efectos secundarios son síntomas colaterales y no deseados que presenta cualquier sustancia. Estos efectos pueden ser leves o severos, varían de persona a persona, tanto en su intensidad como en su duración temporal. Ante un mismo fármaco, unas personas desarrollan efectos secundarios con severidad, mientras que otras lo hacen de forma leve, o incluso no se presentan.
El grado de severidad dará al facultativo y al paciente, la idoneidad de continuar con un tratamiento determinado o sustituirlo por otro, ante las características de los efectos colaterales.
Es imposible pronosticar qué personas van a presentar estos efectos, y en qué medida, por lo tanto si no se toma la medicación, no se sabe cuales son sus efectos indeseables.
Con frecuencia estos efectos ceden en el transcurso de los días. Dependiendo de qué fármaco se trate, la duración varía, y en el caso de los anticonceptivos basados en estrógenos y progesterona, suelen ceder a los tres meses de iniciado el tratamiento.
Las contraindicaciones, en cambio, indican una recomendación de no tomar determinado fármaco ante el historial clínico de una persona, ya que dado ese historial, la toma de un fármaco determinado, influirá negativamente en la evolución de esas enfermedades previas, o bien favorecerá el desarrollo de otras.
Efectos secundarios más frecuentes del parche anticonceptivo:
* Dolor o agrandamiento de las mamas
* Retención de líquidos
* Dolor de cabeza
* Nauseas
* Irritación de la piel en la zona de aplicación
* Cambios en el ciclo menstrual (se reduce la cantidad del sangrado menstrual)
Contraindicaciones:
* Tromboflebitis
* Un historial de tromboflebitis venosa profunda o trastornos tromboembólicos.
* Presencia o historia de trombosis venosa o arterial
* Enfermedad cardiaca valvular con complicaciones
* Hipertensión severa.
* Diabetes con complicación vascular
* Migrañas
* Cirugía mayor con inmovilización prolongada.
* Conocimiento o sospecha de carcinoma de mama o historia personal de cáncer de mama
* Carcinoma del endometrio o conocimiento o sospecha de otra neoplasia dependiente de estrógeno
* Hemorragia genital anormal no diagnosticada
* Ictericia colestática de embarazo o ictericia con uso anticonceptivo hormonal anterior
* Enfermedad hepatocelular aguda o crónica con función hepática anormal
* Adenomas o carcinomas hepáticos
* Conocimiento o sospecha de embarazo




























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