El éxito económico, la negociación con Brasil sobre la represa de Itaipú y el sistema de salud gratuito, son los tres grandes puntos a su favor a tiempo de evaluar la gestión del presidente Fernando Lugo en estos tres primeros años de su gobierno.
Desde la ciudad de Encarnación, el presidente paraguayo Fernando Lugo hizo una evaluación positiva de su gestión en los pasados tres años.
A decir del mandatario, los paraguayos se encaminan hacia un futuro próspero pues el país se encuentra “en una agradable situación viviendo un proceso que crece”. Paraguay, uno de los países más pobres de la región, ha experimentado en los últimos tres años un crecimiento económico mucho mayor al de cualquiera de sus vecinos alcanzando el 15%
Esos excelentes resultados macroeconómicos fueron motivo para Lugo de gran celebración durante su discurso. "A fin de año nos hemos clasificado campeones mundiales en crecimiento económico", dijo. También subrayó el hecho que inicialmente los críticos desconfiaban de la capacidad negociadora de su gobierno ante Brasil en busca de la aprobación de la Nota Reversal de Itaipú sobre el pago de cesión de energía al país. "Hoy esto es una realidad que debe transformarse en mayores inversiones públicas que combatan la pobreza", añadió al respecto.
Según el columnista Alfredo Boxia, Lugo ha logrado en algunos aspectos marcar la diferencia con relación a gobiernos anteriores. Al igual que otros analistas, Boxia coincide en señalar que la gestión de Lugo puede ser clasificada como intermedia. “Ha tenido logros resonantes sobre todo en el campo económico, ha cumplido alguna de sus promesas electorales como la recuperación de la soberanía energética y algunos avances en el área social”.
Tareas incumplidas
Sin embargo, si se compara con las expectativas con las que las que despegó su gobierno hace tres años, aún le quedan al mandatario varias asignaturas pendientes. Entre ellas el combate a la pobreza y la lucha contra la corrupción y la impunidad. A pesar del marcado crecimiento económico, en el país aun persisten las enormes distancias entre ricos y pobres y no se ha producido la nueva repartición de tierras a través de una reforma agraria.
De acuerdo al análisis de Boxia, ese parcial incumplimiento de la promesa electoral se debe principalmente a la falta de experiencia en la administración de la cosa pública. Los funcionarios de su gobierno han mostrado, no pocas veces, incapacidad en el manejo de entidades burocráticas como son las reparticiones del estado. Además los primeros dos años de su gestión Lugo mostró no tener mucha habilidad en lo que se refiere a la negociación polítca, lo que le habría ayudado a hacer alianzas con otras fracciones políticas. Debido a eso la minoría parlamentaria oficialista se las ha visto muy duras a tiempo de hacer aprobar sus propuestas y enfrentarse con la mayoría opositora en el parlamento.
A todo lo anterior se suman los constantes conflictos que tuvo el mandatario con su vicepresidente Federico Franco.
Oposición
"Es una continuidad de lo que se vio en otros gobiernos”, dijo el presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Bogado, y subrayó que "no llegó" el cambio que Lugo había prometido. Bogado se mostró confiado con el retorno al poder del partido Colorado, al que representa.
Alfredo Boxia tiene otra opinión: "Hay cambios. Este país no es el mismo que tres años atrás. Todavía es un país demasiado pobre. (...) En definitiva Lugo va a ser juzgado por su éxito o no en la disminución de la pobreza en Paraguay".





























Enviar nuevo comentario