Las organizaciones feministas paquistaníes ofrecerán asistencia telefónica a las mujeres de ese país para que puedan acceder a la píldora abortiva.
Por Suzanna Koster
La iniciativa de una línea de apoyo telefónico, que cuenta con el apoyo del grupo de acción holandés Women on Waves, ha despertado polémica en Paquistán, donde el aborto está prohibido. Sin embargo, para esta organización lo más polémico es que la vida de una mujer se pueda salvar con menos de 30 rupias (unos 28 céntimos de euro).
Un hombre y dos mujeres esperan en el vestíbulo de un hotel en Lahore. Una de las mujeres ha venido para recibir información sobre el aborto: la otra hace preguntas y relata la manera en que se puede interrumpir el embarazo con el medicamento Misopostrol. El hombre que hace de marido de la mujer, escucha en segundo plano.
Se trata de un simulacro de entrevista para las personas que van a trabajar en la línea de apoyo telefónico creada por el grupo activista holandés. Women on Waves adquirió renombre internacional con sus acciones para proveer abortos seguros en países donde la interrupción del embarazo está prohibida.
Una treintena de colaboradores paquistaníes entregará información precisa sobre la utilización de la píldora abortiva. El medicamento Misoprostol, con un coste de menos de 10 céntimos de euro por píldora, que se debe usar dentro de las primeras nueve semanas producida la concepción asegura resultados de entre 85 y 90 por ciento que no difieren mayormente de un aborto espontáneo. Aún así, una mayoría importante de las mujeres paquistaníes no tiene acceso a la información sobre esta píldora.
Cada año, unas 900 000 mujeres paquistaníes recurren a abortos ilegales, realizados a menudo en deplorables condiciones de higiene y seguridad. Se trata en su mayoría de mujeres casadas y con hijos. De esta cifra anual de abortos, unos 200 mil terminan en un hospital. Según Tahira Abdullah, una activista de derechos humanos paquistaní, la mayor parte de los abortos son realizados por personas sin la preparación adecuada.
La activista paquistaní, con 30 años de experiencia en el tema, explica que para la interrupción ilegal de los embarazos se utiliza instrumental no esterilizado como palillos, ganchos de ropa y hasta aceite caliente. Es horrible, agrega.
Abandono
Aún así, presiones en su entorno privado llevaron hace 5 años a Jazmín, de 30 años (nombre ficticio) a practicarse un aborto ilegal. Como enfermera conocía muy bien los riesgos que comportaba la intervención. Un barrendero del hospital la puso en contacto con una mujer que, para su espanto, se encargaría del aborto.
Según le contó la mujer, a ella acudían mujeres de todas las clases sociales, esposas de gente influyente y hasta de policías. La mujer reveló que realizaba una media de 5 a 6 abortos por día. “Como ves, no hay razones para tener miedo”, le habría dicho antes de comenzar.
Sin embargo, Jazmín tenía razones de sobra para angustiarse. “ Pueden sajar el útero o la vagina, que luego pueden infectarse, ya que para la operación sólo disponen de un solo catéter que utilizan con todas las mujeres. Me sentí horrible, además de enormemente abandonada. Una vez hecho el aborto me dio antibióticos para más seguridad. Al menos que ella supiera, no presentaban contraindicaciones.
Arriesgado
De momento la ley de aborto en Paquistán no parece que se vaya a liberalizar. La promoción del aborto puede comportar riesgos enormes para los activistas como Khalida Salimi, una activista de derechos humanos en Paquistán, que podrían ser arrestados bajo el cargo de blasfemia. Salimi considera que con voluntad política se podría introducir el aborto en los hospitales públicos. De lo contrario carece de todo sentido, puntualiza.
Rebecca Gomperts de Women on Waves considera difícil predecir las reacciones que provocará la línea de ayuda telefónica en Paquistán. Aún así, la activista está convencida de tener razón. “ La información sobre la píldora abortiva puede salvar la vida de mujeres que necesitan interrumpir su embarazo” “Por esto, es importante que llegue a la mayor cantidad de mujeres posible”.




























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