El Estado de Sinaloa, ubicado al noroeste de México, ha reconocido el flagelo de la violencia contra las mujeres y solicitado el apoyo del Congreso de la Unión para investigar las causas y frenar estos crímenes, que hasta la fecha suman ya 29. - Martha García
Con esta petición, Sinaloa, Estado que encabeza el número de ejecuciones del narcotráfico en el país, se convierte en la segunda entidad que oficialmente reconoce el problema de la violencia contra mujeres. La primera fue Chihuahua, donde, según datos de la Secretaría de Gobernación, entre 1993 y 2005, se han contabilizado 353 homicidios en la fronteriza Ciudad Juárez.
Pero Sinaloa no es el único Estado en México que ha solicitado apoyo urgente para investigar y frenar los ataques contra las féminas. Organizaciones civiles y Gobiernos de otras cinco entidades han pedido la intervención de la Comisión Especial de la Cámara de Diputados sobre Feminicidios, para erradicar este problema que es considerado por las legisladoras como un asunto de seguridad nacional.
En entrevista, la diputada Beatriz Mojica se refirió a la investigación que realiza esta Comisión Especial en once Estados de México, donde se han incrementado los ataques contra mujeres. A su juicio, el problema se debe enfocar como un asunto de seguridad nacional, para poner el énfasis en la prevención. Según el diagnóstico de la Cámara de Diputados, se trata de un problema que ocurre en todo el país. A partir de ahí, se debe diseñar políticas de prevención. Se trata, entonces, precisa la diputada, "de detener el fenómeno e ir más allá de las estadísticas, que pueden ser alarmantes en algunos casos".
Además de Sinaloa, los Estados de Querétaro, Puebla, Nuevo León, Guanajuato y la región de La Laguna (Durango y Coahuila), podrían incluirse, el próximo año, en el diagnóstico nacional que desarrollan las legisladoras sobre la violencia contra mujeres.
Por su parte, la diputada y secretaria de la Comisión Especial precisó que el feminicidio en México se refiere a asesinatos por causa de género, es decir, relacionados con la discriminación y las condiciones de vida que padecen las mujeres en distintos contextos regionales. Así mismo, aclaró que la diferencia entre los asesinatos de hombres y los de mujeres por el hecho de ser éstas mujeres radica en que, usualmente, las mujeres no están metidas en ámbitos de violencia, narcotráfico y afines. Por tal razón, considera preocupante el fenómeno, pues pone en evidencia la desigualdad que existe entre los dos sexos y el desprecio por la vida de las mujeres.
Tan sólo el Estado de Sinaloa, territorio del narcotraficante Joaquín ´El Chapo´ Guzmán, se han registrado 376 ejecuciones atribuidas al crimen organizado. Por otra parte, de los 29 homicidios de mujeres en este año, ocho tienen como atacante a la pareja, mientras que, según el informe presentado a las legisladoras, en otros tres casos los autores son familiares. Datos de la Procuraduría General de Justicia local revelan que, durante el 2004, ocurrieron 95 homicidios cuyas víctimas fueron mujeres. Del total, 42 por ciento guardan relación con accidentes automovilísticos y atropellamientos, y sólo en una tercera parte de éstos se identificó a los homicidas.



























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