Poco antes del Prinsjes dag (apertura del año parlamentario en Holanda) aparecieron tres informes sobre planificación territorial para el futuro. Debido a la falta de espacio, el país conoce una larga tradición de manejo metódico del suelo. Pero ¿no planifica Holanda en exceso?
El informe más concreto y simple que apareció en las últimas semanas trata de las medidas que hay que tomar contra el caos de planificación en Holanda con el avance de las zonas industriales. Los viejos polígonos industriales se enfrentan a la desocupación, mientras que en otras zonas surgen nuevos terrenos industriales.
Otro informe ofrece su visión sobre la evolución de la conurbación en el oeste del país hasta el año 2040. ¿Cómo mantener la calidad de vida, las zonas verdes y, a la vez, la sólida economía en esta densamente poblada área de Holanda?
El informe más importante, el nuevo Plan Delta, marca en grandes líneas cómo debe adaptarse Holanda -situada en un 50% por debajo del nivel del mar - a los cambios climáticos para evitar inundaciones en el futuro.
En la práctica
Según Hugo Priemus, catedrático de la Universidad Técnica de Delft, Holanda resalta por la elaboración de informes: "pero otra cosa es llevarlos a la práctica."
Como ejemplo, Priemus cita el nuevo Plan Delta de la Comisión Veerman. "En ninguna parte se dice cómo se debe llevar a la práctica este plan. Ese es el reto. Pero yo estoy de acuerdo con la comisión en que es un desafío al que debemos enfrentarnos."
A veces, los informes parecen contradictorios. Según el nuevo Plan Delta, hay que hacer un análisis de costos-beneficios en el momento en que los municipios quieran construir en zonas bajas. En el plan Conurbación 2030 se dice que, precisamente en esa región baja, hay que construir unas 500.000 viviendas más. Una buena elección, según Priemus. "No se puede sacrificar la conurbanización por un aumento del nivel del mar. Esa zona tiene un gran valor. Es preferible que nos centremos en su protección".
Esto, según Priemus, proporciona un gran impulso económico. "En cualquier parte del mundo hay gente viviendo en los deltas. Si desarrollamos un buen sistema para mantener seca la conurbación tendremos un gigantesco producto de exportación. Podríamos aplicar también nuestros conocimientos en, por ejemplo, Houston, en Estados Unidos, y en Bangladesh".
A pesar de todos los informes, en Holanda seguirá habiendo caos a micro-nivel, opina Priemus. "Hay muchos sectores interesados, además del gobierno, como las empresas, los vecinos, los municipios.... nosotros somos una democracia, lo que significa que hay que buscar siempre respaldo para tus planes. Y para conseguirlo pueden transcurrir varios años.





























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