El Gobierno ecuatoriano del presidente, Rafael Correa, es infantil y perverso al querer prohibir a banqueros ser dueños de televisoras, mientras que el retiro de concesión a RCTV de Venezuela muestra que su presidente Hugo Chávez es 'narcisista-leninista', así lo manifestó ante los micrófonos de Radio Nederland Andrés Oppenheimer, ganador de los premios Pulitzer (1987), Ortega y Gasset (1993) y Rey de España (2001).
Carlos Montero
"No será permitido que el dueño de un banco, de un monopolio económico, sea dueño de una canal de televisión" anunció el ministro de Economía de Ecuador Ricardo Patiño, tras que Teleamazonas de Fidel Egas -dueño del Banco del Pichincha- mostrara su cita con financistas. Correa amenazó que "cancelará la licencia del canal de televisión que conspire contra el Gobierno".
'El Informe Oppenheimer' en The Miami Herald, publicado por 45 periódicos, y su programa televisivo en México 'Oppenheimer presenta', permiten a este periodista argentino un balcón desde donde ver la presión de gobiernos sobre medios críticos o por difundir vídeos de negociaciones a puertas cerradas.
RN- ¿Qué efecto puede tener que el Gobierno de Ecuador anuncie que impedirá normativamente que banqueros sean dueños de canales de TV?
AO-Es un poco infantil y un poco perverso. Infantil, porque el banquero que quiera comprar un medio, simplemente va a poner a su nuera, yerno, primo o a cualquier empleado (como titular) para comprarlo. Pero, más que infantil creo que es perverso, porque es discriminatorio. ¿Con qué criterio un gobierno puede adueñarse de medios y un sector económico no? Es más peligroso para una democracia, y para la manutención de un sistema de pesos y contrapesos, que los medios estén en poder del gobierno a que estén en poder de los banqueros, industriales o cualquier otro sector. De manera que me parece infantil y perverso.
RN- ¿Cree que algunos gobiernos de América Latina -llamados progresistas por unos y populistas por otros- están buscando un nuevo orden en la información que favorezca el afianzamiento de su poder?
AO-No se puede generalizar. En el caso de Venezuela no hay duda. Lo dice el propio presidente Chávez. Su ex ministro de Información, y hoy presidente de TELESUR, dijo que Venezuela necesita una hegemonía informativa para avanzar en la causa del socialismo del siglo XXI. Lo interesante que tiene Venezuela es que hace las cosas abiertamente. Esta no es ninguna acusación sino la constatación de un hecho que dice Chávez y TELESUR, la televisora de Venezuela, Cuba y Argentina. Están en un proyecto de hegemonía mediática. Obviamente, es un proyecto de consolidación personal en el poder. Todos los dictadores de toda la Historia siempre encuentran alguna excusa -muy loable de bienestar de la Humanidad- para tomar el control de todos los resortes de la información. Pero, en realidad, lo que quieren es suprimir cualquier crítica y ser los dueños absolutos de la verdad.
RN- ¿Cuán independiente es la información que aportan los medios de América Latina, bajo poderosos grupos económicos que actualmente controlan canales de televisión, radios, periódicos y revistas?
AO-Obvio que esos medios responden, en muchos casos, a los intereses de sus dueños. Pero bienvenido que así sea. Imagínate que no existieran y que todos los medios estuvieran en poder del Estado, como está siendo cada vez más el caso en Venezuela y como ya es el caso en Cuba. Lo más absurdo y delirante es que Cuba esté opinando sobre el tema, felicitando a Venezuela. Un país donde hace 50 años ningún periodista independiente puede tener medio minuto en la radio o un párrafo en un periódico. Creo que es peligrosísimo para la libertad de prensa todo este discurso acusando a los medios de difusión de ser voceros de intereses privados. Lo que esconde es un deseo del gobierno de acaparar todos los medios de información.
RN- ¿El caso de RCTV en Venezuela fue una concesión retirada legalmente con fines de acallar una voz crítica o castigó a un medio proclive al frustrado golpe?
AO- No sé porque no lo vi. Al principio, cuando Chávez hizo eso, pensé en no escribir nada sobre el tema, porque -al final- un gobierno es el dueño de las frecuencias de televisión y puede dar licencias o no darlas. Está en su derecho. Pero no es ese el hecho, sino que Chávez no abrió una licitación. Simplemente se apoderó del canal que era una concesión privada. Estamos viendo un acaparamiento de los medios de difusión por un presidente que ya terminó con toda la separación de poderes en Venezuela. Y él mismo lo dijo en un discurso que yo no podía creer, el fin de semana pasado. Lo bonito, lo perversamente bonito de este hombre, es que si uno se mete en la página web del Gobierno de Venezuela -y ve los discursos de este hombre- él mismo dice que la separación de poderes es una aberración y una mentira. Él no cree en eso, así que hace lo que piensa: abolir cualquier oposición y cualquier crítica. Eso creo que es malo para Venezuela, malo para América Latina y todos.
RN- ¿Se puede admitir que haya quien dictamine la diferencia entre informar de forma crítica u obstruir la gobernabilidad?
AO-Yo creo que los medios informativos tienen que ser de quien quiera tenerlos. Eso de acusar a los medios, que critican a un gobierno, lo hacen todos. Pero lo peligroso que estamos viendo ahora es que tenemos un presidente narcisista-leninista, como Hugo Chávez, que es más eso que marxista. Es un proyecto personal de permanecer en el poder hasta el año 2021, o quién sabe hasta cuándo. Con la excusa de que los medios de difusión son de intereses privados, quiere convertirse en la única voz y tener el monopolio de la verdad en su país. Y eso, ningún periodista que se precie de serlo, puede apoyarlo o permanecer callado ante eso. Los medios serán de un empresario, un banquero, un industrial, de una cooperativa de periodistas o de quien sea. Pero si a alguien no le gusta ese medio, puede no leerlo. Y si no le gusta trabajar en ese medio puede abrir su propio medio. Pero lo que es aberrante, es que un gobierno como el de Cuba -que lo viene haciendo hace 50 años-, el de Venezuela -que lo está haciendo ahora- o como el de Ecuador -que dice que lo quiere empezar a hacer- es arremeter contra la propiedad privada de los medios que, en todas las sociedades del mundo, garantizan que haya un sistema de pesos y contrapesos. Garantizan que, si un ministro está robando todo el dinero del mundo, alguien lo diga. Si no, ¿quién lo dice? ¿Quién denuncia la corrupción en Cuba? ¿Crees que no hay corrupción en Cuba? Cualquiera de nosotros, que ha estado mil veces en Cuba, sabe que es uno de los países donde, en cualquier calle, hay una corrupción impresionante. Entonces, la prensa es una de las últimas líneas de defensa contra la corrupción, abusos de derechos humanos y contra los proyectos hegemónicos en el poder. Y, lo que estamos viendo lamentablemente ahora en América Latina, es un presidente sentado sobre un barril de petróleo -Hugo Chávez- que está arremetiendo contra la prensa libre y los demás gobiernos, lamentablemente, se están quedando callados.
Entrevista exclusiva con el periodista Andrés Oppenheimer durante su estancia en Montevideo con motivo de una conferencia de la Universidad ORT sobre la inserción global del MERCOSUR.




























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