El trabajo de esta periodista colombiana ha provocado el inicio de investigaciones judiciales pero también las airadas acusaciones de un ex-presidente y su familia.
Olga Behar es una reconocida periodista colombiana, autora de varios libros que describen diferentes épocas del espinoso conflicto colombiano. Los dos últimos, aunque con protagonistas diferentes, retratan la forma como se generó, financió y propagó la máquina de muerte del paramilitarismo en Colombia. El Clan de los 12 Apóstoles y El Caso Klein han resultado tan polémicos como reveladores.
Ambos la tienen enfrentada jurídica y verbalmente con el presidente más popular que ha tenido Colombia, Álvaro Uribe Vélez.
Calumnia indirecta
En el libro “El Clan de los 12 apóstoles”, Behar describe a través de un pequeño microcosmos, cómo se forma un grupo paramilitar, cómo comienza a operar, cómo crece y cómo se convierte en una estructura militar con el amparo de políticos y personas influyentes. Y en ese relato, dice la escritora “la figura que aparece de principio a fin es presuntamente el señor Santiago Uribe Vélez, hermano del ex mandatorio Álvaro Uribe Vélez”.
A raíz de la publicación del libro, el señor Santiago Uribe demandó a Olga Behar por calumnia e injuria indirectas, una figura legal exótica que solo existe en Colombia dice la periodistas, y que consiste en que si se entrevista a alguien, la persona presuntamente perjudicada, no demanda al que lo injurió sino al que lo publicó.
Manipulación de la justicia
El último libro de Olga Behar, escrito con su hija Carolina Ardila, “El Caso Klein”, cuenta la historia del mercenario Yair Klein quien estuvo hace más de dos décadas entrenando grupos de autodefensa de Colombia. Una historia que tiene detrás abuso de poder, tráfico de armas y a influyentes personalidades de la vida colombiana. El libro no pasó inadvertido para los magistrados del Tribunal de Justicia y Paz encargados de investigar los crímenes atroces y de lesa humanidad quienes convocaron a una audiencia a la periodista para que ampliara la información publicada, y se valieron de sus contactos para conseguir que Yair Klein declarara ante la Justicia colombiana.
Ante los jueces en su casa en Israel, Yair Klein mencionó entre otros nombres, el del ex presidente Álvaro Uribe Vélez como una de las personas que patrocinó su llegada a Colombia. Sonaron rayos y centellas. El ex mandatario, muy activo en Twitter se defendió atacando por supuesto a Klein, pero también a Olga Behar acusándola de hacer “una fabricación con el señor Klein para enlodarlo a él”. La llamó “La mercenaria de los mercenarios”.
Los dilemas del periodismo
Olga Behar ha sido testigo de momentos muy complicados de la guerra de su país y es consciente de los riesgos que asumió cuando decidió escribir sus libros.
Sabía que tendría que pagar un precio por atreverse a contar estas historias y así ha sido. Varias veces ha tenido que asilarse en otros países por cuestiones de seguridad y cuando por fin pudo regresar a su país, son sus hijos los que han tenido que alejarse de las amenazas en Colombia.
Olga Behar nos dice, nunca olvidaré el momento cuando en la audiencia de conciliación por el proceso de calumnia indirecta, el hermano del ex presidente Uribe, Santiago Uribe le dijo “en mi nombre, en el de mi familia, señora Behar puede usted dormir tranquila que nada le va a pasar”, es decir, interpreta la periodista “mi vida está en sus manos”. Una vida dedicada de lleno a la investigación periodística que en países como Colombia no pocas veces se topa con los lados más oscuros del poder.



























En Colombia, los políticos son de lo peor, el mundo lo sabe, no existe cosa más siniestra que un político colombiano.
Un ejemplo, un senador, es decir, el propio Estado, acaba de atacar a las minorías y las descalifica en forma sádica; dice, que las personas homosexuales hombres, tienen sexo excremental, porque además genéticamente son anómalos; igualmente dice, que las mujeres son un sexo inane.
Es evidente, que estos políticos se amparan en un supuesto fuero de opinión, y con base en ello, de publicarse en contra de ellos una nota o crìtica, demandarán judicialmente por perjuicios y ganarán, así, de ser difamadores y agentes de violencia, pasan a ser víctimas, se les recompensa moral y económicamente y finalmente se les condecora, y la investigación periodística será una simple difamación, una indebida interpretación de los hechos y de las palabras.
LUIS REMIGIO SOLORZA ROMERO.
Lamentablemente en Colombia todavía no podemos ponderar, en una magnitud medianamente real, todo lo nefasto que ha sido y es el ex-presidente Uribe y su corte furiosa...
mi admiracion y respeto por hablar de lo que otros callan... aun en medellin todos saben, pero cayan... es la ley del "patron"...
"quien no conoce la verdad no pasa de ser un ignorante;pero quien conociendola calla ó niega, pasa a ser mas que un criminal" (bertolt brecht)
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