Por lo general, cuando se habla de observadores electorales, se piensa en expertos de países occidentales que garantizan el buen desarrollo de comicios en jóvenes democracias.
Sin embargo, esta semana 20 observadores de países en desarrollo controlarán el proceso de las campañas electorales en Holanda, previas a las Parlamentarias del 9 de junio próximo.
Cabe entonces preguntarse cómo está funcionando la campaña electoral.
Uno de los observadores, el doctor colombiano Arturo Arguello, anota que en su función de observador internacional, ha notado dos cuestiones que quizá deberían preocupar al ciudadano holandés. “En primer lugar,” precisa, “aquí se puede entregar el voto a otra persona que puede votar en tu lugar en caso de que estés imposibilitado para hacerlo personalmente. Eso no es conveniente en una sociedad democrática porque puede promover la corrupción.”
Arguello es uno de los veinte integrantes extranjeros de la Tercera Cámara, un parlamento ficticio creado por NCDO, una organización que busca elevar la conciencia social sobre asuntos relacionados con el desarrollo en el ámbito internacional.
Los 20 observadores extranjeros fueron invitados a seguir la campaña electoral para las elecciones legislativas holandesas. Esta semana, el Dr. Arguello y otros cinco observadores acompañaron durante un día a cinco políticos holandeses durante sus actos de campaña por Holanda del Norte.
Madhawi Ramdin, quien trabaja para un Ministerio en su nativa Surinam, ha observado que las mujeres están subrepresentadas, especialmente los grupos minoritarios en el Parlamento.
Naturalmente, los observadores se encuentran en Holanda tanto para aprender como para emitir su juicio. Pero el proyecto considera a los observadores y a sus países de origen como iguales frente a la población en Holanda. El intercambio de ideas es mutuo.
Los políticos del partido conservador VVD, los demócrata-cristianos, el liberal D66, el Laborista y el Partido por los Animales visitaron diversas localidades en la provincia de Holanda del Norte, para comprobar la manera en que las personas discapacitadas resuelven las situaciones en la vida cotidiana.
El hecho de que los políticos dedicaran un día de su campaña a escuchar las necesidades de la gente en lugar de dar discursos o repartir folletos sorprendió a algunos de los observadores.
Pero para el vietnamés Manh Tuan Phan, el elemento más inusual de la campaña holandesa es el número de partidos participantes. Uno de ellos en particular atrajo su atención, el que defiende los derechos de los animales, algo que le resulta bastante extraño.
Cuando se celebren los comicios holandeses, el próximo 9 de junio, los observadores ya habrán regresado a sus países. Mientras tanto, se abocarán a la redacción de sus informes sobre la manera en que se puede perfeccionar la democracia holandesa... con una ayudita de sectores inesperados.





























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