A lo largo de la campaña electoral, Gustavo Petro, nuevo alcalde de Bogotá, puso el tema del combate a la corrupción en primera plana. Ésa sería la base de su política y por esa razón la gente votó por él. El pasado domingo asumió el cargo.
Además de haberse convertido en el denunciante de la corrupción y de la infiltración en el Estado de los grupos al margen de la ley, el flamante alcalde prometió también garantizar el consumo mínimo vital del agua, que en el futuro será gratuito, y la prohibición del porte de armas en toda la ciudad. Según recientes informes, Bogotá se convirtió nuevamente en una de las ciudades más peligrosas de la región.
Petro es un ex guerrillero del movimiento M-19, y fue uno de los que sentó las bases para encaminar el proceso de paz entre el grupo insurgente y el Gobierno del entonces presidente de la república, Belisario Betancourt.
Aceptación
Esa militancia le persiguió continuamente durante su carrera política, aunque la gente parece haberle aceptado. Prueba clara de ello es el resultado electoral que lo llevó a dirigir la capital colombiana.
Petro ha sido amenazado de muerte debido a las continuas denuncias que hizo sobre corrupción, y se vio obligado a abandonar el país rumbo a Bélgica, donde en 1994 fue nombrado agregado diplomático para los Derechos Humanos de la Embajada de Colombia, cargo que ocupó durante dos años.
En 2006 logró un asiento en el Senado después de haber conseguido la segunda votación más alta del país. Desde allí se convirtió en uno de los opositores más consecuentes del Gobierno de Álvaro Uribe.
En 17 de abril de 2007, Petro impulsó un debate en el Senado sobre el desarrollo del paramilitarismo en el departamento de Antioquia.
¿Futura presidencia?
En el 2010 renunció a su curul como senador del Polo Democrático Alternativo, y se lanzó como candidato presidencial a las elecciones de 2010, donde terminó como el cuarto candidato con mayor votación, por delante de Noemí Sanín, del Partido Conservador, y detrás de Germán Vargas Lleras.
Ahora, a la cabeza del movimiento Progresistas, Petro consiguió el segundo cargo más importante del país: la Alcaldía Mayor de Bogotá. Según la destacada periodista colombiana María Teresa Ronderos, si Gustavo Petro logra concentrar fuerzas y dedicarse por entero al interés local de la capital, entonces la presidencia de la república estará al alcance de su mano.





























De acuerdo a su trayectoria como parlamentario promete hacer un gobierno vastante bueno para la población menos favorecida. Esto si el gran capital ya de la producción, el comercio, la banca, medios de comunicación al servicio del capital y los demás sectores lo dejan gobernar al servicio del pueblo razo.
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