Los fumadores holandeses se sienten engañados por la ley que, tras su entrada en vigor el próximo verano, restringirá sustancialmente el hábito de fumar en restaurantes y bares. Se estima que un 30 por ciento de los holandeses adultos fuman. Este grupo se manifiesta insatisfecho con la nueva normativa, en virtud de la cual, en restaurantes y bares tan sólo se permitirá fumar en salas separadas.
Además, la ley también prohíbe al personal entrar en dichas áreas, para protegerlo contra perjuicios indirectos del tabaco. Según las autoridades, mientras que los clientes pueden elegir entre áreas para fumadores y para no fumadores, el personal no dispone de esa libertad.
Petición
Son muchos los que consideran exagerada esta medida, y, a escala nacional, han surgido grupos defensores de los derechos de los fumadores, entre ellos un partido contra el paternalismo (en holandés Partij tegen betutteling). El fundador de este partido, Kees Uitenbroek, ha presentado una petición al Parlamento, acompañada de 100 mil firmas, en la que solicita la anulación de las nuevas restricciones. A su juicio, este tipo de medidas constituye una amenaza para todos, ya que con ellas el Gobierno se inmiscuye en la vida privada de las personas.
El señor Uitenbroek, quien fuma entre dos y tres paquetes al día, reconoce que se trata de un hábito pernicioso, pero considera su derecho asumir el riesgo. Además, se pregunta qué sentido tiene prohibir a un fumador disfrutar de su hábito en compañía de, por ejemplo, el propietario del bar, también fumador.
Buena solución
Sin embargo, las restricciones propuestas por el Gobierno holandés reciben amplio apoyo en el Parlamento y, pese a alguna oposición de orden menor, es muy probable que se constituyan en ley. Según la legisladora cristianodemócrata Cisca Noldersma, estas severas medidas son necesarias para proteger a las personas que sufren los efectos indirectos del tabaco y que hasta ahora no tienen la posibilidad de evitarlos. A su juicio, se trata de una buena solución.
Legislación tardía
Pero incluso esta solución no colocará a Holanda en el mismo plano que otros países europeos. Tras estar en el pasado a la vanguardia de la legislación contra el tabaquismo, hoy en día Holanda corre el peligro de quedar rezagada, incluso pese a la nueva norma legal. En un reciente estudio a instancias de la Unión Europea, Holanda ocupó el puesto 14, entre 30 países europeos, en materia de regulación al consumo de tabaco. Hace dos años, en una investigación similar, Holanda se hallaba entre los diez primeros.
La doctora Elizabeth van Gennip, directora del centro de estudios sobre tabaquismo STIVORD, comenta que Holanda ha sido superada por casi todos los países vecinos, como Irlanda, Inglaterra, Escocia, Noruega, Suecia, Italia e incluso Francia. También Alemania y España están tomando medidas, y en todos estos países se ha prohibido fumar en hospitales. La experta considera sorprendente que Holanda obre con tanta lentitud a este respecto.
Pese a la lentitud, las nuevas medidas contribuirán a reducir el abismo, muy a pesar del disgusto expresado por fumadores como Kees Uitenbroek, del partido contra el paternalismo, quien, tras presentar su petición en la sede del Legislativo, donde no está permitido fumar, se encaminó a la salida liando ya su siguiente cigarrillo.





























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