Al igual que en los malos cuentos, aunque éste sea de terror y no de ficción, el ex dictador uruguayo Juan María Bordaberry tuvo este miércoles una noticia buena y otra mala: la Justicia falló prescripto su golpe de 1973, pero le pide cuentas por el destino de 13 uruguayos, en vez de los 4 por los que estaba detenido.
Bordaberry, de 78 años, fue detenido el 18 de noviembre junto al ex canciller Juan Carlos Blanco, como coautor del homicidio especialmente agravado de los ex legisladores uruguayos Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, y de dos acusados de guerrilleros, muertos en mayo de 1976 en Buenos Aires.
Electo presidente en noviembre de 1971, asume en marzo siguiente y derrota con los militares bajo democracia al Movimiento de Liberación Tupamaros. En junio de 1973, disuelve el Parlamento y oficia tres años de dictador, aunque luego alegaría que las FFAA gobernaban solas desde febrero anterior. "En febrero quedó demostrado que el poder ya no lo ostentaban los partidos políticos, sino las Fuerzas Armadas. Porque el Poder Ejecutivo, el Presidente de la República con el ministro que corresponde, firma un decreto nombrando a un ministro de Defensa Nacional, y las FFAA desconocen esa resolución. Las FFAA no lo acatan y no les pasa nada", aseguraba el ex mandatario.
Bordaberry fue procesado por segunda vez, como coautor de 9 homicidios más, para un total de trece. Para la acusación se desplegará una mega-causa por co-autoría de delitos económicos, numerosos homicidios y desapariciones forzadas, según el abogado Walter de León, de los familiares de detenidos. El letrado prevé "un diligenciamiento muy grande de pruebas, por tratarse de una mega-causa, ya que se le imputan no sólo estos homicidios, sino también atentado a la Constitución, co- autoría de cientos de homicidios, decenas de desapariciones forzadas, delitos económicos, revelación de secretos políticos y militares, y el Plan Cóndor. Es una mega-causa, después de la tragedia que vivió Uruguay, cuya máxima responsabilidad corresponde a Bordaberry, quien perpetró el golpe de Estado y sometió a los uruguayos a la tragedia que vivimos".
La jueza Graciela Gatti procesó a Bordaberry por diez delitos de homicidio y luego eliminó uno de los casos, por no coincidir con la fecha de su Gobierno, siguiendo el dictamen de la fiscal Ana María Tellechea, quien le atribuyó co-autoría de privación de libertad, homicidio y desapariciones forzadas.
De los nueve asesinatos agregados, sólo se encontraron los cadáveres de los partidarios comunistas Fernando Miranda y Ubagesner Chávez Sosa, en las excavaciones del año último realizadas en busca de desaparecidos, según destaca el senador Eduardo Lorier, del Partido Comunista.
"Bordaberry ha tenido todas las garantías, ha sido juzgado y procesado. Yo creo que esto es muy importante, no queremos adjetivar pero queremos decir que estamos muy tranquilos, profundamente tranquilos, que se ha hecho justicia sobre los crímenes de nuestros queridos compañeros" expresó Lorier.
En una reacción, el ex-presidente Julio María Sanguinetti consideró que el "Nunca Más" debe declararse para militares y guerrilleros. Por su parte, Gustavo Penadés, senador por el Partido Nacional "tristeza por los años de violencia que Uruguay vivió, por las consecuencias de esos años de violencia, odios, diferencias, separaciones y divisiones entre la familia oriental. Años de disputas, que creímos haberlos cerrado una vez que el país se 'reinstitucionalizó' en 1985".
Documentos desclasificados desde el 14 de diciembre por el Departamento de Estado de EEUU implicaron aún más a Bordaberry en la coordinación de dictaduras del Cono Sur (Plan Cóndor). Entre tanto, los familiares del dictador han dado parte de un serio deterioro de su salud, quien habría sufrido un ataque respiratorio y una broncoespasmosis, que hacen imprescindible un seguimiento especial por un equipo médico.




























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