Interminables noches de insomnio, constantes idas al baño, dolores de cabeza y llanto por cualquier cosa.
El que sufre de esta manera quiere una sola cosa: regresar a casa. Radio Nederland Wereldomroep prestará este verano atención al tema “nostalgia o morriña”. En este artículo hablamos de consejos para combatir la nostalgia aguda.
“Primero vamos a cepillar al caballo, después cabalgaremos”, dice la encargada del establo. Se trata probablemente del sueño universal de cualquier chica, una semana entera junto al caballo más cariñoso del mundo. Por lo mismo, durante el verano los niños holandeses eligen masivamente los “campamentos de caballos”. Una semana de aventura, pero también alejamiento de papá y mamá, de los amigos, el gato y el oso de peluche. Todo esto exige, a veces, un proceso de adaptación.
“Esta es la primera vez que paso tantos días lejos de mis papás”, dice Myrthe, de 9 años, “lo encuentro emocionante”. Max, de 10, tiene dos compañeros de habitación que a veces se ven pálidos y silenciosos. “Antes de dormir dicen: me quiero ir a casa. Y lloran un poco. Pero todo va a salir bien, creo yo”.
Un pequeño secreto
La señorita Edine lo sabe muy bien: se trata de nostalgia. Edine lo ve en todos los campamentos y sabe lo que se debe hacer.
“Si los niños tienen demasiado tiempo para pensar, puede haber problemas. Por ejemplo antes de dormir. Por lo mismo los mantenemos permanentemente ocupados. Si alguno tiene nostalgia le pido que me ayude a poner la mesa o a cocinar. Los dos solos. Entonces le cuento algún pequeño secreto, por ejemplo que mañana iremos todos al zoológico, pero sólo tú y yo lo sabemos. No se lo cuentes a nadie. En la mayoría de los casos esto es suficiente. La atención extra es realmente la mejor medicina contra la nostalgia del hogar”.
Penas de amor
Sin embargo, la nostalgia a veces no es tan fácil de vencer. Se conocen incluso casos de muerte a causa de una intensa nostalgia. Según la sicóloga y experta en el tema Miranda van Tilburg, la nostalgia puede causar tanto dolor como las penas de amor o la muerte de un ser querido.
Pero, la buena noticia es que también para los adultos hay casi siempre una medicina. Van Tilburg lo descubrió personalmente hace 12 años, cuando se trasladó de Holanda a Estados Unidos.
“Lo mejor es rodearse de gente en los momentos más difíciles. Cuando me sentía sola me iba al correo, a conversar con alguien de cualquier cosa. Aunque parezca un poco tonto me era de gran ayuda. Hay que ser realista en las expectativas: si eres una persona realmente de ciudad, seguro que te sentirás mal en el campo. No te mantengas el día entero comunicado con casa a través del teléfono o el email: es la peor solución que puede haber. Vive tu vida en el nuevo lugar, donde está tu futuro. Una cosa es segura: casi todos tenemos a veces problemas de nostalgia, pero a la vez casi todos, después de un tiempo, terminamos por ser felices en el nuevo hogar”.
Diez consejos para vencer la nostalgia
La nostalgia del hogar puede afectar a cualquiera: inmigrantes que han dejado atrás su tierra; niños que se alejan de su casa por primera vez; ancianos que viven cambios demasiado rápidos.
- Procura mantenerte ocupado, no te sientes a dar vueltas al asunto.
- En los niños entregarles atención extra, ganar su confianza.
- No olvidar la mascota de peluche de los pequeños.
- Desviar la atención del niño mediante una conversación, un juego o hacer algo conjuntamente.
- Buscar compañía cuando amenace la soledad.
- Procurar que escriba sus sentimientos en su diario.
- Vivir en el presente, por lo tanto no usar permanentemente el correo electrónico u otros medios de comunicación con la familia y los amigos lejanos.
- Tener claro, antes de partir, que la nostalgia es inevitable y desaparecerá sola.
- No te avergüences de la nostalgia: todos hemos sentido alguna vez sus efectos.
- Y el mejor de todos los remedios: de vez en cuando sollar para desahogarse...





























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