Treinta años después del triunfo de la revolución sandinista, que puso fin a la dinastía de los Somoza, las semillas dejadas por aquel levantamiento tienen a desparecer. Radio Nederland busca respuestas a la pregunta: ¿qué pasó con la revolución sandinista?
P. J. Gámez-Cersosimo
El próximo 19 de julio del 2009 se cumple el 30 aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista. Es difícil sostener ahora que el movimiento que acabó con una de las dinastías más crueles del continente latinoamericano, siga vigente. Nicaragua es un país excepcional en todo el hemisferio latinoamericano. Su historia difícilmente se compara con la de otras naciones del vecindario, especialmente porque tuvo una revolución triunfante, que marcó el destino del país y de su pueblo.
| Nicaragua 30 años después 1ª parte |
Durante los años en que gobernó la junta revolucionaria sandinista, con el comandante Daniel Ortega al frente y el escritor Sergio Ramírez como vicepresidente, además del poeta Ernesto Cardenal en el Ministerio de Cultura, el proyecto de la Revolución Sandinista alcanzó logros incuestionables en materia de educación, salud, vivienda y aparato social.
"La Revolución es cultura y la cultura es Revolución", decía el poeta Ernesto Cardenal en repetidas ocasiones durante la década de esplendor de una revolución que tuvo que enfrentar todo el aparato de la derecha republicana bajo la década de Ronald Reagan al frente de la Casa Blanca.
El baño de sangre provocado por la contra-revolucionaria financiada por Washington, hizo de Nicaragua un país agrietado. Por el peso de uno de los conflictos armados más siniestros en la historia de América Central, las conquistas acariciadas por la Revolución Sandinista difícilmente se hicieron ver.
A partir del triunfo de Violeta Chamarro en las elecciones de finales de los años 80, se inicia en Nicaragua una secuela de Gobiernos neoliberales que desmontarán el andamiaje de la Revolución Sandinista: los analfabetas empiezan a multiplicarse, los hospitales se privatizan, los comedores escolares desaparecen, el campo es olvidado, y hasta el asfalto de la carretera panamericana desaparece.
| Nicaragua 30 años después 2ª parte |
En el entretanto, el Frente Sandinista de Liberación Nacional no logra mantener su unidad interna, y surgen serias divergencias con respecto de la figura y pensamiento político de Daniel Ortega. Se produce el distanciamiento de líderes históricos como Sergio Ramírez, Ernesto Cardenal, los hermanos Mejía Godoy y Dora María Téllez, entre otros.
El neoliberalismo impuesto sobre la revolución sandinista hace de Nicaragua un colapso absoluto. Las oligarquías y los terratenientes fortalecen sus posiciones, y la sociedad alcanza grados de injusticias como los vistos durante los años de la dinastía de los Somoza.
La corrupción acampa a granel y se producen capítulos inimaginables, como el pacto de Daniel Ortega con el ex presidente Arnoldo Alemán, algo que solamente en la Nicaragua de Rubén Darío es posible que acontezca.
En el 2006, el regreso de Ortega a la presidencia del país anuncia una vuelta a los principios de una revolución que fue dejada en el armario del neoliberalismo. Desempolvada, Ortega quiere hacer de ella el nuevo derrotero para Nicaragua.
"Hay que romper todo y volver a construir", es la consigna orteguista. El borrón y cuenta nueva supone que todo lo construido durante 18 años de gobiernos neoliberales, tiene que desaparecer.
Amplios sectores adversos a Daniel Ortega le critican su falta de visión y de proyecto de país. Uno de los puntos más críticos se alcanza en noviembre de 2008, cuando se denuncia un fraude en las elecciones municipales de Nicaragua.
Un principio inquebrantable de la Revolución Sandinista fue el derecho de los nicaragüenses a que se les respetara su voto y poder de elección, algo que nunca hizo la dinastía de los Somoza. Pero 30 años después de aquella dictadura, hay las voces que acusan a Ortega de querer cambiar a su antojo las leyes nicaragüenses, irrespetando las voluntades populares y tratando de imponer una nueva tiranía familiar.
De la mano de Samuel Santos, Canciller de Nicaragua y uno de los principales asesores del presidente Daniel Ortega, Aldo Díaz, intelectual de la revolución sandinista e historiador; Ernesto Cardenal, ex ministro de Cultura bajo el primer Gobierno sandinista; Sergio Ramírez, escritor y ex vicepresidente de Nicaragua bajo el primer Gobierno del sandinismo; Dora María Téllez, ex comandante revolucionaria e historiadora; Vilma Núñez, activista de derechos humanos; Miriam Argüello, liberal y ex presidenta de la Asamblea General de Nicaragua; Carlos Chamorro, periodista e hijo de Pedro Joaquín Chamorro, asesinado por la dictadura de los Somoza; Luis Morales, actual ministro de Cultura de Nicaragua, y Alba Palacios, en el Congreso por el sandinismo, Radio Nederland busca respuestas a la pregunta: 30 años después, ¿qué pasó con la revolución sandinista?





























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