La cantidad de presos políticos en Myanmar se ha duplicado en los últimos dos años.
Así lo ha comunicado la organización en pro de los derechos humanos Human Rights Watch. Tras las protestas pacifistas en el 2007, el régimen militar de Myanmar condenó a monjes budistas, sindicalistas y periodistas a largas penas de prisión. Human Rights Watch ha pedido a los líderes del país que liberen a todos los presos políticos antes de las elecciones del 2010. La víctima más conocida de estas condenas en Myanmar es Aung San Suu Kyi, quien desde 1989 sufre arrestos domiciliarios y encarcelamientos.
Myanmar retiene a unos 2250 presos políticos.


























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