Tras 10 años clandestino, 13 en la cárcel y 25 más en política, el ex líder del Movimiento Tupamaros (MLN) José Mujica, asume este lunes 1 de marzo como nuevo presidente de Uruguay, gracias a 52% de votos en la segunda vuelta de las elecciones de noviembre pasado.
Será el segundo quinquenio seguido del Frente Amplio, luego que Tabaré Vázquez llevó dicha coalición al gobierno en 2005, aunque quien hoy le sucederá dijo a Radio Nederland que no habrá un giro del centro-izquierda a la izquierda, en la tensión del debate entre defensores del progresismo, el socialismo y la liberación nacional.
Pasado guerrillero
En marzo de 1970 un guerrillero herido de bala era trasladado grave por efectivos al Hospital Militar, tras batirse con armas de fuego. El mismo hombre será custodiado hoy por soldados del mismo Ejército, 40 años después, al asumir como primer mandatario. Completa así una carrera como primer diputado, primer senador, primer ministro y primer presidente surgido del MLN al igual que su esposa, la ex guerrillera Lucía Topolansky, quien es primera senadora del gobierno y tercera en la línea de sucesión presidencial.
A pesar de su década como miembro de la guerrilla urbana y toda la dictadura 1973-1985 aislado -buen tiempo en un aljibe como uno de los “nueve rehenes” de los militares-, el senador Mujica está a punto de cumplir 75 años en reunión permanente con su futuro gabinete, exhibiendo la resistencia física de su juventud de competencias ciclistas. Sus bicicleteadas le sirvieron como campaña en tres elecciones del último año.
Su primer operativo en el MLN fue en 1968 al atentar con bomba contra la planta emisora de la radio del senador liberal Jorge Batlle. Ambos serían presidentes este nuevo siglo, lo cual muestra el cambio de la opinión pública tras la crisis financiera de 2002. Buena parte de los dignatarios de 16 países que llegaron a su acto de asunción están alojados en un hotel cinco estrellas ubicado en el predio de la antigua cárcel de donde Mujica se fugó con 110 presos en 1971, batiendo el récord mundial del Libro Guiness. De allí escapó dos veces y durmió dos días en las cloacas para burlar un cerco policial.
En entrevista con Radio Nederland, José Mujica dijo que deberá gobernar en un país como Uruguay, cuya sociedad no quiere cambios tan profundos ni tan rápidos como él hubiera deseado, donde respetará las inversiones para redistribuir la riqueza mediante “un Estado activo” y buscando evitar “el abrazo del oso” en la relación regional, con Brasil y EEUU, gracias a los acuerdos con actores globales como la Unión Europea.
Respuestas de José Mujica, presidente de la República Oriental del Uruguay:
José Mujica: Y aunque nuestra sociedad aspira a cambios, no son tan profundos ni pueden ser muy acelerados. Es un pueblo que tiene sus ritmos. Si nosotros forzamos la mano, lo más probable es que nos condenemos a la soledad.
Radio Nederland: ¿Cómo va a enfrentar usted su voluntad de redistribución social con la protección a las inversiones?
JM: En un país que vive en un sistema capitalista bastante subdesarrollado, si nosotros no logramos sostener la política de inversión, inevitablemente vamos a estar muy flacos en el reparto. Por otro lado, si nos quedamos de brazos cruzados esperando que el mercado derrame la Justicia, puede haber crecimiento y. sin embargo, se multiplica la pobreza. Entonces, creemos que el Estado debe de tener una actitud activa pero, por otro lado, mantener las reglas de juego que permitan la existencia de la inversión.
RN: Se discutió mucho en este primer gobierno de izquierda (2005-10) sobre un posible TLC con EEUU. ¿Qué oportunidades ve de avanzar en un acuerdo económico con la Unión Europea?
JM: Nosotros tenemos que buscar una diversificación de nuestra relación y Europa es muy importante desde ese punto de vista. No debemos de renunciar a la región pero debemos de cuidarnos del abrazo del oso. Por eso necesitamos buenas relaciones con otras partes del mundo, muy particularmente con Europa, que nos permitan en parte equilibrar lo que en la región no vamos a consegui.
Más allá de los guiños hacia Europa y la invitación que Mujica hará hoy a Hillary Clinton para que Barack Obama visite Uruguay, es sintomático que haya nombrado como canciller al embajador en China, Luis Almagro, y que una camioneta eléctrica china le trasladará entre miles de personas del Palacio Legislativo al acto de traspaso de mando, visto como señal de reconocimiento al creciente peso comercial de Beijing.
El carnaval uruguayo, que es el más largo del mundo (casi hasta Semana Santa), festeja la coincidencia hallada por un grupo humorista que ni a los analistas políticos se les ocurrió: Mujica estaba preso cuando eran presidentes Juan María Bordaberry (1972-6) y el general Gregorio Alvarez (1981-5). Ambos dictadores están presos cuando hoy lunes el senador José Mujica se transforme en presidente de Uruguay.




























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