Los cancilleres y representantes de los 34 países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) definen las estrategias políticas sobre seguridad alimentaria, el tema central de la cuadragésima segunda asamblea del organismo hemisférico, en la ciudad boliviana de Cochabamba.
Este tema central que puede quedar relegado, momentáneamente, para considerar las duras críticas del presidente boliviano, Evo Morales, y el desafío que ha planteado para lograr un cambio total de la OEA y la desaparición de algunos organismos que él ha considerado de dominación y sometimiento.
“Hermanas y hermanos, si hay profundas transformaciones en Bolivia y América Latina, y ya no estamos en tiempos de la guerra fría, es nuestra obligación (plantear) cómo cambiar a la OEA. Por tanto, para la OEA hay dos caminos: o muere al servicio del imperio o renace para servir a los pueblos de América”, señaló Morales.
“Quiero plantearles, con mucho respeto a las delegaciones, refundar a la OEA, y para refundar a la OEA, por supuesto, planteo la eliminación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR). Debe desaparecer. Si queremos que la OEA esté al servicio del pueblo de América, también tiene que eliminarse la Junta Interamericana de Defensa y el Colegio Interamericano de Defensa. Con las disculpas necesarias, si de verdad América Latinoamérica y el Caribe merecen respeto, tiene que acabarse con todas las bases militares de Estados Unidos en América Latina y el Caribe”.
Guerra Fría
Poco antes, Morales afirmó que la OEA fue creada en tiempos de la guerra fría, y tras 64 años de vida, es tiempo de debatir las cartas constitutivas y democráticas de la más antigua organización del hemisferio:
“Un poquito para refrescar la memoria o para informar a las nuevas generaciones de cuando, como y para qué nació la OEA: por lo menos, de acuerdo a información que tenemos, la OEA nació en plena época de guerra fría. ¿Y qué era la guerra fría? Las potencias de entonces se habían distribuido a todo el mundo. Y como qué, América llamada para los americanos. Y por tanto, la OEA nació como un ministerio de colonias de Estados Unidos y el Caribe, con el lema América para los americanos. Yo eso veo: que América Latina y el Caribe para los Estados Unidos, para eso ha nacido la OEA.”
“Y en esta reflexión”, continúa Morales, “revisando un poco, la mayor parte de las acciones de esta organización -saludamos algunas acciones beneficiosas para los pueblos en América Latina y Caribe- pero en la mayor parte han sido para intervenir naciones, para encubrir dictaduras militares, hasta para impulsar dictaduras, para reprimir y escarmentar a los movimientos sociales que luchan en pos de su liberación”.
Insulza responde
Es posible que el secretario general de la OEA utilice a lo largo de este lunes el derecho a réplica a las controvertidas afirmaciones del presidente Morales. José Miguel Insulza anticipó, en cierto modo en su discurso, una respuesta a las ya anunciadas propuestas de Morales de cambiar este organismo.
“Extraña paradoja ésta: mientras algunos hablan de terminar con la OEA o superar la OEA, o OEA sin unos u otros, son cada vez más los que acuden a ella, sabiendo que aquí siempre pueden encontrar un espacio de diálogo, un lugar donde aún cuando no se puedan resolver todas sus inquietudes, al menos, ellos serán escuchados y conocidos. La OEA sigue siendo una institución indispensable. Aunque se critiquen a veces con buenas razones nuestras limitaciones y errores”, puntualizó Insulza.
En Tiquipaya también se han dado cita cientos de delegados de organizaciones sociales de varios países latinoamericanos, encargados de preparar una serie de propuestas para poner en consideración de la Asamblea General de la OEA, que concluirá el martes.























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