El presidente boliviano, Evo Morales Ayma, comenzó ayer su segundo mandato. Al mismo tiempo, fue proclamado líder espiritual y político de las naciones indígenas de las tres Américas.
La ceremonia de investidura que tuvo lugar en la precolombina localidad de Tiahuanacu, a unos ochenta kilómetros de la sede del Gobierno, se realizó con la presencia de líderes indígenas y autoridades gubernamentales de casi la totalidad de los países del área, además de miles y miles de espectadores.
Morales, quien lució una indumentaria confeccionada con lana y cuero de llama, realizó como parte de la ceremonia el saludo ancestral colocando la mano derecha sobre el pecho -símbolo de la ‘conciencia del corazón’, y la izquierda a la altura del ombligo representando el ‘equilibrio de la vida.´
En su discurso, pronunciado en las dos lenguas nativas, aymara y quechua, además del castellano, Evo Morales evaluó su primer período de Gobierno recordando los constantes ataques de que fue objeto por parte de los sectores de la oposición interna. Al mismo tiempo, agradeció la solidaridad internacional que apuntaló el cambio social en el muevo Estado Plurinacional bajo su dirección y del Movimiento al Socialismo, MAS.
La ceremonia de ayer precedió a la que debe desarrollarse hoy 22 de enero en un acto único que incluirá una sesión en el recinto legislativo y el desfile de los nuevos legisladores del nuevo Estado Plurinacional que sustituye el ‘viejo’ Estado republicano.
Este día ha sido declarado feriado nacional por el Gobierno, lo que suscitó reacciones de la oposición por considerar la medida como un exceso.
La ceremonia de hoy marcará la toma del mando de la nación, por segunda vez, de Evo Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera. Según el destacado analista político Jorge Lazarte, en este segundo período Morales deberá poner énfasis en el desarrollo de una verdadera gestión, ya que ésta estuvo ausente en los pasados cuatro años. A juicio del experto y otros observadores y protagonistas de la política boliviana, la ausencia de una real oposición puede ser sustituida por divisiones internas que podrían causarle más de un dolor de cabeza al mandatario.
A diferencia de lo que ocurrió en el reciente pasado, Evo Morales enfrentará además un clima internacional un tanto mas adverso, en especial con relación a la reivindicación marítima, después del triunfo del candidato de la derecha, Sebastián Piñeira, en la vecina Chile. A todo eso se suma una coyuntura un tanto complicada en el terreno de la economía nacional, debido a la baja de los ingresos por la exportación de hidrocarburos.
La ceremonia oficial a realizarse hoy constituye un nuevo hito en la historia de Bolivia, uno de los países más pobres de la región.





























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