El mismo día en que el candidato presidencial norteamericano Mitt Romney publicaba reticente sus ingresos, los ministros en Marruecos publicaron por propia iniciativa la lista de sus bienes en los medios.
Jannie Schipper y Mohamed Amezian
¿Está rompiendo ese país con la cultura del enriquecimiento en la política? Unos días atrás, con apoyo desde Holanda, Transparencia Marruecos abrió una nueva oficina en Nador.
Para quien esté interesado: el ministro marroquí de Relaciones Parlamentarias es el orgulloso propietario de un BMW 406 y una casa de dos pisos. La mansión del titular de Turismo, de 400 m2, todavía no está saldada. Y el responsable de Cultura posee un terreno y una casa en la costa, y tiene un proyecto industrial con su hermano y bienes inmuebles en Sale – una herencia compartida con su madre, hermana y otros diez familiares.
En los últimos días abundan los inventarios en los medios marroquíes. Desde la instalación del nuevo Gabinete conducido por el islamista Abdelilah Benkiran, principalmente los ministros de su partido por la Justicia y el Desarrollo han publicado relaciones de sus bienes. En Marruecos, los políticos son conocidos por su inclinación a llenarse los bolsillos, mas los nuevos ministros quieren acabar con esa tradición.
Un paso en buena dirección
Sin embargo, la lucha contra la corrupción en Marruecos dista mucho de ser ganada. Con apoyo de la embajada holandesa, Transparencia Marruecos abrió este mes un centro regional anticorrupción en Nador, en el norte del país, de donde son oriundos muchos holandeses de origen marroquí. “La publicación de los bienes es un paso en buena dirección”, declara Sioun Asidoun de Transparencia Marruecos, “es una señal de que este Gobierno está seriamente comprometido en combatir la corrupción.”
En el 2001, la lucha contra la corrupción en Marruecos fue considerada insuficiente, tal como consta en el índice publicado por la organización coordinadora Transparencia Internacional, que opera en el ámbito mundial. En el Índice de Percepción de la Corrupción 2011, de los 183 países investigados el país norafricano se situaba en el número 80 (Holanda está en el número 7). La lucha anticorrupción es un tema recurrente para el movimiento juvenil ’20 de Febrero’ y otros activistas marroquíes.
Auditoría con retrasos
Desde el 2008 está en vigor en Marruecos una ley que obliga a los funcionarios públicos a brindar información sobre sus bienes. “El hecho de que los ministros lo hagan ahora a través de los medios obedece a una razón práctica. La Auditoría Nacional ante la que deben declarar sus bienes no posee suficiente capacidad para tramitar todos los expedientes en el plazo determinado. Mientras no se amplíe la capacidad, la ley no funciona como corresponde”, declara Asidoun.
En Holanda existe una legislación similar; desde el 2006, los parlamentarios deben declarar sus ingresos adicionales. Sin embargo, en la práctica siempre existen posibilidades para evadir la ley, lo cual también es el caso en Marruecos, por ejemplo, poniendo una propiedad a nombre de familiares.
Reduane Ramadani, jefe de informativos de Radio Med, se manifiesta escéptico acerca de la nueva transparencia de los ministros. “La transparencia y la lucha contra la corrupción se deben institucionalizar, deben ser algo más que una simple maniobra de relaciones públicas. No necesitamos leer declaraciones en los medios sobre los bienes que poseen (…) lo que queremos es que los políticos respeten la ley, como cualquier ciudadano común.”





























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