Cuanto más patente se hace el daño económico causado por el cierre del espacio aéreo europeo, más son las preguntas que surgen cuestionando la necesidad de mantener los aviones en tierra.
El ministro holandés de Transporte, Camiel Eurlings, lidera el grupo que presiona para que se reinicie el tráfico aéreo, y que a la vez se pregunta si las drásticas medidas podrían haber sido atemperadas, limitando así los daños.
Eurlings ha manifestado su intención de reabrir el espacio aéreo holandés a más tardar el martes a los 8 de la mañana hora local.
Levantar prohibición
Durante una conferencia de video entre los ministros europeos de Transporte, Eurlings abogó por una prohibición de vuelo más específica, basada en áreas donde la nube de cenizas volcánicas tenga la mayor densidad.
“Espero que a la brevedad podamos dejar que los pasajeros se trasladen, y creo que esto es posible en base a los vuelos prueba que hemos realizado”, manifestó Eurlings.
En la tarde del martes, aviones pertenecientes a la línea aérea holandesa KLM despegaron de Suriname y Curazao, trayendo a Europa a pasajeros que habían quedado varados. KLM, junto a otras compañías aéreas europeas, ya había realizado varios vuelos prueba exitosos. Por ello, ahora se presiona para volver lo antes posible a la normalidad.
Aviación en estado crítico
Se estima que las líneas aéreas están perdiendo diariamente unos 150 millones de euros debido a la prohibición de vuelo, y la mayoría de las compañías abogan por una prohibición más específica. El gerente de KLM, Peter Hartman, afirma, luego de haber volado en uno de los vuelos prueba, que el espacio europeo es seguro, “con la excepción de un corredor que se extiende de Islandia a Rusia”.
Onno van der Zee, del Servicio Aéreo Holandés, acusa a las autoridades de aviación de el país de grave incompetencia. Steven Verhagen, del Sindicato Holandés de Pilotos, considera que Holanda ha sido demasiado cautelosa. “Nadie va a volar a través de una espesa nube de cenizas”.
Se está tratando la posibilidad de un plan de rescate coordinado para compensar las pérdidas sufridas por la industria de la aviación.
Bruselas a la defensiva
Debido en parte a la magnitud de las pérdidas, la agencia europea de control de la aviación Eurocontrol, que ordenó la prohibición de vuelo, está ahora a la defensiva. El eurocomisario de Transporte, Sim Kallas, defendió la decisión de cerrar gran parte del espacio europeo.
“No se puede argumentar ahora que estas directrices de 2004 eran irracionales o carentes de sentido. No se puede afirmar que ha sido un fallo de Europa. Se trata de un volcán. Es un evento sin precedentes.”, afirma Kallas.
Giovanni Bisignani, director de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, afirma que la industria de la aviación está enfrentando una seria crisis, mucho peor que la que causaron los ataques terroristas del 9 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
Sin perspectivas de fin
Los expertos afirman que es imposible predecir por cuánto tiempo el volcán Eyjafjallajökull en Islandia continuará erupcionando. Existe la posibilidad de que lo haga durante meses. Aunque las desfavorables condiciones del tiempo probablemente cambien durante la semana, llevando las cenizas en otra dirección, el alivio sólo sería temporal.
“Si seguimos manteniendo la línea actual, estaremos por largo tiempo en este caos”, afirma Eurlings. “No le les puede hacer esto a los pasajeros ni a la industria, y probablemente las medidas no sirvan de nada. Por eso defiendo mi opinión con tanta firmeza.”
Y tal es su convicción, que Eurlings está dispuesto a hacer frente a lo que algunos consideran como una política extremadamente cautelosa proveniente de Bruselas.





























Enviar nuevo comentario