Linda Flores es una tortillera nicaragüense, y ha mejorado su vida gracias al microcrédito. Pero sus hijos todavía no asisten a la escuela. El apicultor Abdelkebir Baddi, de Marruecos, ha obtenido un préstamo colectivo pero ¿qué pasaría si otro apicultor deja de cumplir con los pagos?
Klaas Molenaar, presidente del consejo directivo de “The European Microfinance Network”, comenta ocho videoretratos realizados por Radio Nederland con pequeños empresarios que han recibido un microcrédito.
Hoy, capítulo 1.
La tortillera Linda Flores ha mejorado su vida en Nicaragua gracias al microcrédito, pero sus hijos todavía no asisten a la escuela. El apicultor marroquí Abdelkebir Baddi ha recibido un crédito como integrante del grupo beneficiado. Pero ¿qué pasaría si uno de los demás apicultores del grupo ya no puede seguir pagando su deuda? Klaas Molenaar, presidente de la Red Europea de Microfinanciamiento, echa una mirada crítica a ocho videoretratos de Radio Nederland sobre el microcrédito y sus receptores.
El microfinanciamiento ha abierto nuevos caminos para millones de personas excluidas, dándoles la oportunidad de participar activamente en la sociedad. Los prestatarios, con energía y optimismo, aprovecharon las nuevas posibilidades. Y muchas personas ignoradas por los bancos, sufren (implícita pero también explícitamente) el rechazo al acceso y esperan ser atendidas en el futuro cercano. Las instituciones microfinanciadoras (IMC) han logrado admirables progresos en apenas algunas décadas aunque aún persisten enormes desafíos y el mundo del microfinanciamiento debe cuestionarse seriamente algunos puntos si se desea mejorar la situación de ahora en adelante.
Futuro
Después de concentrarse durante veinte años en la evolución, crecimiento y sostenibilidad de sus propias instituciones, ha llegado la hora de que las IMC presten oídos nuevamente a los propios usuarios. Ellos son los que pueden señalar los dilemas que realmente deben ser encarados, y si se les presta atención, quizá se podría construir un sector de microfinanciamiento más efectivo.
Por ejemplo, la tortillera Linda Flores y su familia en Nicaragua, han mejorado indudablemente su situación y condiciones de vida.
Pero los niños ya no asisten a la escuela y, en su lugar, colaboran en la empresa familiar. El objtivo de largo plazo es incrementar su negocio de modo que los niños puedan estudiar para un mejor futuro. Pero la realidad de corto plazo es que, actualmente, no se encuentran en la clase, sino en el trabajo.
Además, hay otras demandas que pesan sobre la familia: Linda Flores se levanta a las tres y media de la mañana, para cocinar sus tortillas. La IMC también espera que ella asista a un curso de capacitación sobre salud y asuntos sociales.
Capacitación que puede ser útil y necesaria pero ¿es justo que se imponga como condición para recibir un microcrédito? ¿Se exigiría igual condición a un pequeño o mediano empresario?
Apicultores
Otro aspecto a destacar son los temas relacionados con la oferta de microcrédito a grupos o personas que realizan actividades afines. Es cierto que el trabajo en grupo puede ayudar a superar barreras y conseguir créditos financieros, tal como lo demuestran muchos programas de microfinanciamiento.
Ahora bien, ¿hasta qué punto se puede exigir a las personas que operen colectivamente como parte de un grupo?
Es cierto que el grupo puede ser un factor estimulante para el ahorro y las inversiones y que proporciona generalmente una sensación de confianza.
Sin embargo, cabe preguntarse si un grupo es realmente un instrumento efectivo para canalizar el microcrédito. De hecho, puede convertirse en una carga, como nos lo cuenta este apicultor marroquí (enlace a film). ¿Cuánto tiempo deberían dedicarle al grupo? ¿Se verán todos obligados a esperar, antes de recibir un nuevo préstamo, hasta que uno de los miembros haya saldado su deuda?
Grupo meta
Una de las características de los programas de microfinanciamento, que a la vez constituye la base del éxito de los casos reportados por las IMC, es la relación directa entre el personal y el cliente.
Ahora bien, ¿esto también se aplica a los empleados que trabajan en las oficinas centrales? ¿Los que elogian los logros de sus organizaciones?
En el videoretrato del apicultor, la mujer que trabaja para la institución de microcrédito en Marruecos menciona más de 430.000 clientes. ¿Conocerá realmente la situación de todos estos clientes?
Control de costos
La evolución de las IMC y su transformación en instituciones bancarias formales parece un hecho positivo que puede estimular la búsqueda de eficiencia y control de costos. De esta manera, se reducirán los costos implicados en cada transacción.
A su vez, esto podría resultar en la concesión de créditos más grandes aunque también puede implicar un gradual alejamiento del grupo meta, precisamente las personas que han sido retratadas en estos videos. ¿Es éste realmente el propósito de las IMC?
- La próxima semana: capítulo 2
- ¿qué opina sobre el artículo de Klaas Molenaar? ¿usted cree que el microfinanciamiento está bien encaminado o se corre el riesgo de que pierda su carácter personal?
























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