En el mundo de la microfinanciación se puede ganar mucho dinero. A este respecto, la princesa Máxima ya había lanzado una seria advertencia durante la conferencia organizada por Radio Nederland.
Según la princesa Máxima, promotora de los microcréditos para empresarios, ha advertido que algunas partes harán prevaler su propio beneficio financiero sobre el bienestar de sus clientes. En la tarde de hoy miércoles, la princesa volverá a pronunciar un discurso en Nueva York, durante la reunión que la Organización de las Naciones Unidas dedicará a los Objetivos del Milenio.
¿Cómo hace la organización holandesa de ayuda al desarrollo Cordaid Microkrediet para mantener alejados a los financieros dudosos?
Al parecer, Cordaid Microkredit tiene sus negocios bien encarrilados. En su sede central holandesa en La Haya, los funcionarios encargados de inversiones muestran cifras que despertarían la envidia de cualquier banco comercial. Más del 95 por ciento de los 12 millones de euros anuales en concepto de inversiones, donaciones préstamos, se amortiza puntualmente, con intereses que pueden superar el 10 por ciento.
Los préstamos suelen ser una última oportunidad de iniciar algún emprendimiento para los sectores de menos recursos, que naturalmente están inclinados a pagar sus deudas porque de esta manera pueden obtener un nuevo préstamo para ampliaciones o aumentar sus reservas. No es extraño que inversores de todo tipo estén interesados en sacar provecho de este sistema.
Vendedores de ananás
Gauke Andriesse, de Cordaid, es encargado de los créditos para Indonesia y las Filipinas. “Hacemos negocios con instituciones microfinanciadoras (MFI’s) locales. Nosotros ofrecemos el dinero y ellos hacen una selección entre todos los solicitantes individuales, comerciantes, campesinos o, por ejemplo, vendedores de ananás. Nuestra tarea es encontrar un buen socio local, para lo cual viajamos al país varias veces al año, para mantener un contacto personal.”
Inicialmente se creía que todas las MFI eran buenas. “Ya no pensamos así”, dice Gauke Andriesse. “Sobre todo en países como India hay que permanecer alerta, allí hay mucho dinero comercial que fluye hacia el sector. Hemos desarrollado herramientas para controlar las instituciones, si conocen bien a sus clientes, si ofrecen productos a la medida o solamente estándar, las medidas que toman las MFI cuando los clientes no cumplen con los pagos, si los abandonan a su suerte o buscan una solución intermedia.
Altas ganancias
“Hace cinco años que se celebró el Año del Microcrédito,” comenta Jan Postmus, responsable de Cordaid para la India y Vietnam. “En este tiempo han aparecido muchos actores nuevos. En el caso de Cordaid, el aspecto social es prioritario y el rendimiento financiero es necesario para mantener activo el negocio. Hay partes que lo ven a la inversa. Inversores que priorizan las altas ganancias, por ejemplo.”
Según Gauke Andriesse, “en algunas MFI los inversores esperan obtener un rendimiento anual del 25 al 30 por ciento. En el mundo financiero se trata de un resultado excepcional, exorbitante a nuestro juicio, que seguramente se consigue a expensas de los más pobres. Cordaid prefiere que los clientes de un microcrédito paguen un interés razonable del 2 por ciento mensual, antes que un 4 por ciento, aun cuando este último podría ser más beneficioso para nuestra caja. Por lo general, las MFI con rendimientos excepcionales suelen ofrecer un único producto que extienden a doscientos mil clientes.”
“Considerando su tamaño y la presión por obtener resultados,” señala Jan Postmus, “dichas organizaciones suelen ofrecer un único producto estándar.” Por su parte, Gauke Andriese añade que un producto que exige poco trabajo y reporta rápido rendimiento.
Enfrentar contratiempos
“A nosotros nos interesa ofrecer un paquete a la medida que incluya previsiones de pensión, seguros y asesoramiento financiero. Una combinación con la que alguien puede hacer frente a contratiempos”, explica Jan Postmus. Pero para ello es necesario dedicarle tiempo a cada cliente. Cordaid selecciona las MFI basándose en estas condiciones.
“Muchos inversores de hoy, no utilizan la palabra ‘cliente’ en ningún documento. No hay nada objetable en esto, pero las inversiones no deben hacerse bajo el lema de emprendimiento social,” opina Postmus. Es igual que en el resto del mundo financiero, donde todo pronóstico de rendimientos superiores al 10 por ciento despierta recelo, precisa.
Comercialización
“Hace dos años cortamos nuestra cooperación con una MFI de la India,” recuerda Postmus, “los promotores de esa empresa no escatimaban recursos para elevar al máximo el valor las acciones. Seguidamente, recibían una bonificación de más de dos millones. Parecía una bolsa de valores. En nuestra opinión, estas prácticas no benefician al sector del microcrédito.”
Por último, Gauke Andriesse señala que afortunadamente, de las diez MFI, nueve que trabajan plenamente en beneficio de sus clientes. “Sin embargo,” advierte, “debemos permanecer muy alertas ante la tendencia a la comercialización en este sector.”
























Enviar nuevo comentario