La adhesión de Venezuela al bloque del MERCOSUR está pendiente de la ratificación en el Senado brasileño y en el Parlamento de Paraguay. Es posible que el escollo brasileño sea resuelto este jueves.
Escuche la entrevista a Juan González, secretario de Integración Latinoamericana en la Central de Trabajadores de Argentina.
Venezuela espera desde el año 2006 a que se confirme su entrada oficial al MERCOSUR. Argentina y Uruguay dieron luz verde a la adhesión de Venezuela, pero Brasil y Paraguay deben confirmar la decisión en sus respectivos parlamentos.
La Comisión de Relaciones Exteriores del Senado brasileño se reúne este jueves, y es probable que emita su voto sobre la incorporación de Venezuela al bloque. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, confía en que el voto sea favorable para Venezuela, y de hecho, espera poder compartir la noticia con su homólogo venezolano, Hugo Chávez, en el encuentro que mantendrán ambos mandatarios este jueves y viernes en Venezuela.
"El presidente Lula da Silva confía en que el protocolo de adhesión será aprobado en la comisión de Relaciones Exteriores del Senado”, dijo el portavoz presidencial brasileño, Marcelo Baumbach.
Los dos presidentes hablarán sobre la marcha del proceso de adhesión y sobre las negociaciones del programa de liberalización comercial con el que Venezuela deberá entrar al MERCOSUR.
En opinión de Juan González, secretario de Integración Latinoamericana en la Central de Trabajadores de Argentina, la entrada de Venezuela al MERCOSUR es muy importante, por cuanto “el ingreso de Venezuela implica una ampliación del modelo económico social que se discute en el MERCOSUR, teniendo en cuenta que el ingreso genera una posibilidad de profundizar en proyectos de cooperación y modelos productivos que tengan que ver con la generación de empleo”.
Discusión en el seno de la política brasileña
La incorporación o no de Venezuela al MERCOSUR ha generado una seria discusión en Brasil. La oposición es contraria a la entrada del país al bloque, porque duda de la situación de la democracia en Venezuela.
Algunos aliados del presidente Lula, como el presidente del Senado, el ex mandatario José Sarney, están contra el ingreso de Venezuela al grupo regional. Sarney declaró que "la cláusula democrática del MERCOSUR es definitiva, Brasil tiene un compromiso con ésta. Y el actual gobierno de Venezuela ha adoptado medidas que van hacia el desmoronamiento de la democracia y contra los principios democráticos".
En este proceso de debate, la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado brasileño escuchó a uno de los principales opositores de Hugo Chávez, el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, quien, al contrario que los opositores brasileños, defendió el ingreso de Venezuela al MERCOSUR, aunque reclamó que se le exijan "garantías democráticas".
Por su parte, los aliados de Lula da Silva aseguran que tienen los votos necesarios para aprobar la entrada de Venezuela tanto en la Comisión del Senado como en el plenario. "Lo que más importa es la integración del MERCOSUR, incluso porque integrando es como conduciremos a Venezuela por el camino correcto", aseguró el senador centrista Pedro Simon.
Según Juan González, la demora en la ratificación, por parte de Brasil, del ingreso de Venezuela al MERCOSUR tiene que ver con una contraposición con respecto al modelo productivo. Brasil es un país industrializado, de grandes empresas industriales brasileñas que tienen características trasnacionales, y por su parte, el modelo que impulsa Venezuela tiene más que ver con un desarrollo productivo de pequeñas empresas, más nacionales, que ellos mismos llaman “gran-nacionales”, es decir, de integración de empresas nacionales de los países de América Latina. “Los intereses de estos dos proyectos son los que generan estas dificultades”, dice González.
Intereses comerciales
Más allá del avance hacia la integración regional, Brasil y Venezuela comparten importantes intereses comerciales. El comercio entre ambos países ascendió a 5.688 millones de dólares en el 2008, y las inversiones binacionales sumaron entre 15.000 y 20.000 millones de dólares.
Una negativa del Senado brasileño a la incorporación de Venezuela al MERCOSUR supondría el fin de las preferencias que alimentan ese comercio y empeoraría la relación que favorece la inversión, recordó el presidente de la Federación de Cámaras de Industria y Comercio Brasil-Venezuela, Francisco Marcondes.
Las preferencias se rigen por el acuerdo MERCOSUR-Comunidad Andina, del que los venezolanos estarán definitivamente fuera el 1 de enero del 2011.





























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