Ante las cámaras de la televisión norteamericana, el analista holandés Charles Nenner pronosticaba sin vacilar cotizaciones bursátiles, crisis políticas y catástrofes naturales.
Sin duda, se necesita ser muy valiente para hacer eso ante los ojos del mundo.
En una etapa de su vida, Nenner, de 59 años de edad, quiso ser siquiatra. Durante sus estudios de medicina se dio cuenta de que, cuando había luna llena, había más nacimientos prematuros, y que las psicosis aumentaban en momentos determinados. Por tanto había algo detrás de todo ello, algo invisible.
Todo se repite
Nenner llegó a graduarse de médico de cabecera, para seguidamente lanzarse a un mundo fácilmente descifrable: la bolsa de valores. A su juicio, ciertas formas de comportamiento humano, como consumismo, pánico, angustia, agresión e incluso las catástrofes naturales, se repiten una y otra vez con matemática precisión. Es sólo cuestión de descubrir los patrones que causan dicho comportamiento. El galeno holandés proclama haber sintetizado los movimientos bursátiles, las crisis políticas y las catástrofes naturales en un programa de computadora, elaborado por él mismo, y que ha sido adquirido por el banco Goldman Sachs. Los miles de cálculos matemáticos lo realiza aún en su anticuada computadora que utiliza aún el sistema operativo DOS.
Entretenimiento
Desde que tengo en casa un receptor digital, miro con frecuencia el canal CNBC, especializado en el mundo de los negocios. Casi 24 horas de auténtica distracción estadounidense. Con una velocidad vertiginosa aparecen en la programación ganadores, perdedores, profundas decepciones, euforia, desarrollos inesperados, teorías sobre complots y momentos de suspenso que congelan la sangre del teleespectador. Entretenimiento desde el mayor casino del mundo, la Bolsa de Valores.
En la pantalla aparecen personas elegantemente vestidas, con costosas corbatas e historias inverosímiles, 'money honeys' (como llaman en inglés a las azucaradas y bellas presentadoras), y reporteros en altísimo grado de excitación. Se trata de exhaustiva información sobre el presente, muchos análisis del pasado, y una vaga introducción al futuro.
Y de repente llega al canal Charles Nenner, quien, sentado de una manera un tanto despreocupada, se sacaba de la manga una tras otra predicciones sobre el futuro financiero-económico. La joven presentadora exclamó en éxtasis: 'lo predice todo con gran exactitud!'. Su vecino, un tanto agrio y con mirada de incrédulo y algo de celos le preguntó: '¿pero si usted en realidad sabe todo esto de antemano, porqué no es el dueño del mundo?'
Bolsas sin secretos
Desde hace siglos se viene buscando una forma infalible de 'pronosticar' el movimiento bursátil. Muchos han tenido relativo éxito. Algunas instituciones matemáticas han logrado sobrevivir decenios en su papel de asistentes, y su consulta puede ser útil, aunque conducen al enriquecimiento ilimitado.
¿Habrá descubierto Charles Nenner el método perfecto? No me lo puedo creer mientras miro tranquilamente la televisión. Pero el asunto no deja de intrigarme. Es obvio que Nenner confía ciegamente en su método y continuamente tiene a su disposición un gigantesco foro televisivo para hacer sus predicciones. Y yo me pregunto: ¿Le permite el canal CNBC decir continuamente imprecisiones?
Discutido
Internet ofrece una salida. Nenner es enormemente apreciado en los EEUU, aunque también otros le han declarado loco. En Holanda ni se le nombra. Su forma de actuar es considerada exagerada en su país natal. Eso sí, en un reciente pasado, Nenner estuvo trabajando activamente para los bancos Goldman Sachs y Merril Lynch, dos instituciones bancarias de renombre mundial. Pero para descubrir más sobre Nenner hay que seguir investigando.
El Charles Nenner Research Center, Centro de Investigación de Charles Nenner, tiene su sede en Ámsterdam, con filiales entre otras en Nueva York y Gran Bretaña. No se trata de una modernísima oficina en el elegante Zuidas amsterdamés, sino más bien una residencia que funciona como oficina. En el piso se encuentran enormes pilas de papeles de instituciones bancarias estadounidenses. En un rincón, un escritorio sobre el cual se encuentran algunas viejas computadoras junto con toda una serie de monitores. Nenner asevera que él trabaja mejor con las viejas computadoras que aún utilizan el sistema operativo MS-DOS.
Sin secretos
Charles Nenner habla sin parar sobre su sistema, se toma el tiempo necesario para contestar nuestras preguntas y no parece tener secreto alguno. La computadora produce toda una serie de gráficos sobre el futuro. Una cuarta parte de la información es exacta, y el resto más o menos, pero es una información que me podría producir millones.
Miramos el futuro con los ojos de Charles Nenner, quien nos asegura que, de momento nos salvamos, pero que a largo plazo le preocupa la deflación, es decir la devaluación del dinero, proceso en el que los consumidores retrasan y retrasan sus adquisiciones esperando un menor precio. La deflación fue la culpable de la gran depresión económica de los años treinta del siglo pasado y de la 'década perdida' en el Japón. Pero lo que más recuerdo de lo que me dijo Nenner es que, a partir del año 2013, las tensiones políticas irán aumentando en el mundo entero.
Ningún paso en falso
En mi preparación a la entrevista con Nenner, recibí durante más de un mes su boletín de análisis día de por medio. No soy ningún experto, y no todo se presta a ser entendido fácilmente, pero de haber seguido sus 'indicaciones de compra’ o ‘buy-signals' de seguro habría ganado mucho dinero. El precio del petróleo ha seguido subiendo según lo pronosticado, el yen japonés recibió golpes del dólar estadounidense, divisa que debió, a su vez, darle espacio al dólar australiano, y la bolsa de valores recuperó sus alas de acuerdo a los pronósticos de Nenner. Verdaderos pasos en falso no he podido descubrir. Y eso es impresionante.





























Enviar nuevo comentario