El ministro holandés de Relaciones Exteriores, Maxime Verhagen, llamó al embajador de Marruecos para expresarle su protesta por la expulsión de 7 holandeses de ese país, este martes.
Según el gobierno de Rabat, los expulsados predicaban el cristianismo, lo que está prohibido en Marruecos. Los holandeses trabajaban para una organización internacional en un orfanato. El pasado fin de semana Marruecos expulsó a otros extranjeros cristianos. Varios partidos holandeses expresaron su preocupación y quieren que la Unión Europea revise sus relaciones comerciales con Marruecos si este país endurece su política hacia los cristianos.




















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