Las elecciones presidenciales se efectuarán el 29 de noviembre en Honduras, sin importar lo que piense la comunidad internacional, y haya un acuerdo o no, es lo que aseguraron miembros del Tribunal Electoral de Honduras en Washington, mientras sostuvieron entrevistas con el Departamento de Estado y con congresistas estadounidenses.
Por Isabel C. Morales
“Nuestro objetivo es que, esté quien esté, o haya estado quien esté, debemos ir a elecciones el 29”, dijo Enrique Ortez Sequeira, magistrado del Tribunal Supremo Electoral de Honduras, en una reunión en el Diálogo Interamericano, un centro de refllexión en Washington DC, Estados Unidos.
En su visita por la capital política, los magistrados dijeron que la mejor manera para buscar una solución a la “polarizada” situación que vive el país, es continuar con los planes de las elecciones que se realizarían el 29 de noviembre en Honduras. Aseguraron, además, que se están preparando para que las elecciones sean justas y transparentes.
“Apostémosle a las elecciones, sigamos trabajando con el acuerdo y que se hagan todas las instancias, pero mientras tanto, hay que seguir trabajando para seguir (adelante). No podemos estar sujetos en la preparación de las elecciones a que haya un acuerdo”, dijo el magistrado David Andrés Matamoros Batso. “El 27 de enero hay un nuevo presidente en Honduras, finaliza el período de Manuel Zelaya Rosales. Nuestra obligación constitucional es seguir adelante y garantizarle a los hondureños unas elecciones limpias y transparentes”.
Según los magistrados, ellos pertenecen a un ente independiente del tema político y por eso su propósito es que se realicen las elecciones, y así continuar con el proceso electoral que está amparado por la Constitución de ese país.
Los magistrados señalaron que cuentan con 14.800 observadores internacionales y con unos 20 congresistas estadounidenses de ambos partidos que estarían dispuestos a participar en calidad de observadores.
Ante el escepticismo internacional y poco apoyo, los magistrados buscan también que el Instituto Democrático Nacional de Estados Unidos (NDI, por su sigla en inglés), envíe observadores a las elecciones.
El apoyo de Estados Unidos
En su visita a Washington, los magistrados sostuvieron reuniones con representantes del Departamento de Estado, entidad que ha ofrecido ayuda financiera equivalente a unos 300 mil dólares para el desarrollo de las elecciones, cantidad que los magistrados califican de “pequeña, pero importante”.
“La mayor parte de la ayuda se ha retirado, pero el apoyo en este caso es puntual en materia de capacitación, monitoreo y facilidad de voto para los discapacitados”, dijo Andrés Matamoros Batso, magistrado del Tribunal Supremo Electoral de Honduras.
Aproximadamente unos 118.000 miembros de mesa de votación han sido capacitados en Honduras para participar en las elecciones.
“¿Qué dijo el Departamento de Estado? Dijo que en este momento no puede decir si va a reconocer o no las elecciones, pero espera que sean limpias, transparentes y honestas”, dijo Matamoros, quien agregó que dependiendo de cómo se lleven a cabo las elecciones, el Departamento de Estado tomaría una decisión de aprobar o no los comicios.
“Nosotros les hicimos ver (al Departamento de Estado), que no está en nuestras manos el acuerdo político, ojalá que se lleve a cabo, pero no comprendemos y además cuestionamos a la comunidad internacional la suspensión de la ayuda y la falta de colaboración. La ayuda es para la transparencia y garantía del libre sufragio”.
Estados Unidos y la Unión Europea han reprochado el golpe de Estado ocurrido el 28 de junio, y continúan apoyando el Plan Arias, que exige la restitución del depuesto presidente Manuel Zelaya, quien se encuentra desde hace un mes refugiado en la embajada de Brasil en la capital hondureña, Tegucigalpa.
Elecciones “para el pueblo hondureño no para la comunidad internacional”
El apoyo al gobierno de facto a nivel internacional es limitado, la Organización de Estados Americanos, OEA, ha suspendido a Honduras como miembro del organismo, y Estados Unidos recortó la ayuda económica, pero aun así, los magistrados insisten en que harán todo lo posible para que se realicen las elecciones presidenciales y el 27 de enero tengan un nuevo presidente.
“El Tribunal tiene la sabiduría política y la capacidad técnica para llevar a cabo (las elecciones). Quisiéramos pedirle con toda la comprensión a la comunidad internacional de no opinar sobre los temas políticos, porque en el momento que nosotros opinemos sobre los temas políticos vamos a complicar más el tema electoral”, dijo Ortez Sequeira.
Pero Hugo Noe Pino, hondureño y ejecutivo del Banco Mundial aseguró que hasta que no haya una verdadera solución a la crisis, las elecciones no se deben validar. "Si no hay una restitución del presidente Zelaya y del orden institucional, las elecciones carecen de legalidad y legitimidad", dijo Noe Pino, consejero del director ejecutivo del Banco Mundial, hablando como ciudadano hondureño. "La crisis política no se va a resolver con los deseos de las elecciones si no hay una superación del conflicto político", recalcó.




























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