El número 150 de la revista mexicana ‘Zócalo’, dedicado en su totalidad a Televisa y su influencia en las elecciones del pasado 1 de julio, no llegó al público.
“La televisión no crea presidentes. Pero hoy en día es prácticamente imposible que un gobernante llegue al poder político sin el concurso de este medio de comunicación. Allí se encuentra la ineludible paradoja que definió nuestra elección de julio pasado”.
Con estas frases el doctor Raúl Trejo Delabre, experto en medios, abría la edición de agosto de la revista Zócalo cuya distribución fue impedida por Televisa, la empresa más grande de televisión privada en México.
Zócalo dedicó toda la edición a Televisa, a su influencia en las pasadas elecciones del primero de julio, a sus presiones para quedarse con toda la fibra óptica y la banda ancha, a las encuestas de la TV privada que no fueron otras cosa que propaganda disfrazada de estudios, etcétera.
La publicación también analiza cómo se negociaron las leyes de los medios de comunicación, hechas como a traje a la medida al duopolio televisivo, y el cómo los funcionarios de dichas empresas, la llamada telebancada, entró al Congreso ( como diputados plurinominales, sin que nadie votara por ellos) y que representarán los intereses de Televisa y TV Azteca, aunque no el interés general de los mexicanos.
La empresa Intermex, propiedad de Televisa, no distribuyó la revista Zócalo de agosto. La publicación había pagado por adelantado la repartición. En respuesta, a ese intento de censura, Zócalo subió todo el material a internet. En un acto simbólico, los periodistas y colaboradores de Zócalo regalaron la revista en su edición de papel a las puertas de Televisa, en la Ciudad de México.
El doctor Raúl Trejo Delabre, investigador del Centro de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, participó en la venta callejera de la revista.
José Reveles, colaborador de Zócalo, explica que: “La importancia de la revista es que hay muy pocas de su tipo que estudien a los medios porque normalmente los periodistas no nos analizamos a nosotros mismos. Zócalo es un excelente medio de observación, de estudio, de crítica. Es una alternativa a los medios electrónicos que en este país están sumamente privilegiados".
¿Fue la portada o todo el contenido lo que irritó a Televisa? “La portada les pareció muy agresiva ( un huevo con el logo de Televisa del que asoman un copete como el de Peña Nieto y unas garras de dinosaurio) pero los contenidos, no de ahora sino de años, son muy críticos porque una revista que se dedica analizar a los medios no puede ser complaciente ni inocua. Estamos en un país, continúa Reveles, donde los medios electrónicos tienen un trato privilegiado que les da el gobierno; éste les otorga publicidad, concesiones, les da frecuencias y bandas para transmitir, castiga a los que no se portan bien y premia a los incondicionales. Incluso las televisoras hacen telenovelas promocionales ( como El Equipo, de Televisa dedicada a la Secretaría de Seguridad Pública) y ahora va a salir una para la Marina que se transmitirá por TV Azteca. Hablamos de una complicidad entre gobierno y televisoras.
Zócalo, un milagro de sobrevivencia
José Reveles nos señala: “La revista Zócalo es un milagro de sobrevivencia porque con muy poca publicidad procura salir siempre puntual y ya tiene quince años. Tres lustros en esas condiciones tan adversas es de admirarse. En este país eso requiere un gran esfuerzo y lo más raro es que hasta le pagan a sus colaboradores. La poca publicidad que reciben es de universidades e instancias culturales. Casi todos los medios en México viven de la publicidad gubernamental, Zócalo no.”
La revista Zócalo no es una publicación común y corriente; está especializada en los medios de comunicación masiva. Sus colaboradores son periodistas profesionales del más alto nivel así como investigadores universitarios cuyo objeto de estudio es la comunicación y la información desde todos su ángulos y vehículos. En Zócalo están los artículos de Balbina Flores, corresponsal en México de Reporteros Sin Fronteras, de la doctora en derecho Perla Gómez que no solo vela por el derecho a la información y la libertad de expresión en sus cátedras universitarias sino lleva la defensa de los periodistas ante los tribunales. José Reveles, decano de los periodistas y autor de decenas de libros. Aleida Calleja de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información combina denuncia y análisis de gran profundidad y un largo etcétera.
En las páginas de Zócalo escribe una pléyade de intelectuales y de investigadores con argumentos irrebatibles. Tal vez eso fue lo que le dolió a Televisa. A nadie de la revista Zócalo se le puede acusar de faltar a la verdad, de inventar notas, o siquiera exagerar. Esa es su fuerza.
Radio Nederland entrevistó a Carlos Padilla director de la revista.
- ¿La televisión hace presidentes?
- Vimos como la principal televisora de México favoreció a lo largo de varios años, a uno de los candidatos en las pasadas elecciones: Enrique Peña Nieto del PRI. Esa pregunta la hicimos y la respondieron varios de nuestros colaboradores a través de sus análisis. La mayoría contestó no necesariamente pero sí contribuye mucho. Un político que no sea cercano a las televisoras no puede ser presidente de México. Pesa mucho pero no es lo único.
¿Desde su opinión, Peña Nieto habría ganado la presidencia sin la ayuda de la televisión comercial privada?
-No por su puesto que no. El apoyo del que gozó se construyó a través de los años, ya desde que era aspirante a gobernador del Estado de México, luego durante los seis años que fue gobernador del Estado de México. La televisora fue favorecida a través de muchos convenios y entonces Televisa se dio cuenta de que podía hacer de Peña Nieto un candidato a la presidencia de la República. Llama la atención que Peña Nieto haya visitado el Vaticano y Televisa le haya dado una cobertura especial. Peña Nieto contó con el apoyo de las televisoras pero también de otros grupos, de otras iniciativas, de otras fuerzas.
¿Ya bastante malo es que un gobierno censure a la prensa, pero que una empresa particular también lo haga, qué significa ésto?
- En México existen tres empresas grandes de distribución de revistas: Intermex, la que nos saboteó y que pertenece a Televisa, la empresa SITEM, perteneciente al grupo farmacéutico Saba y una más que es DIMSA. Esas tres empresas controlan la distribución en este país. Intermex no solo censuró a nuestra publicación, no la distribuyó a pesar que ya habíamos pagado y el que no haya salido a la circulación nos afecta económicamente. Es un hecho intimidatorio.























Felicidades a Marta Durán de Huerta por su extraordinario artículo.
Aquí tambien, con el apoyo de las televisoras, estuvo a punto de ganar las elecciones Keiko, la hija de Fugimori, (preso por ladrón y violador de los derechos humanos,cuyos días discurren en una prisión dorada).Lamentablemente el presidente Humala, que prometió la transformación de nuestra sociedad,hoy se ufana ante la plutocrasia,"de haber cambiado".
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