La crisis de fiebre porcina surgida a raíz de un brote epidémico en México ha puesto al ciudadano de a pie y al propio país azteca ante una serie de medidas externas que sobrepasan las reglas sanitarias normales para impedir la propagación de la enfermedad, y que en el fondo reflejan una franca violación de los derechos humanos de las personas afectadas por el virus A/H1N1.
Mary Simón
Escuche entrevista al Embajador Luis Alfonso de Alba
El Embajador de México ante la sede europea de la ONU, Luis Alfonso de Alba, dijo a Radio Nederland que "esos casos, aun cuando se trata de casos aislados, pero de grave discriminación a los que nos hemos enfrentado, sin dudas, representan una violación importante de los derechos humanos".
"Discriminar a los mexicanos, discriminar a un país en su conjunto por un problema de este tipo de salud, cuando no hay ninguna base científica, cuando no hay ninguna justificación técnica, resulta por demás alarmante", sentenció de Alba.
El Embajador mexicano avanzó a RNW que "tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS), y el Consejo de Derechos Humanos, van a debatir próximamente, y van a recordar los compromisos de los Estados en relación al Pacto internacional de los derechos políticos y civiles, y seguramente también en referencia a la Declaración Universal".
En ese sentido, el diplomático mexicano expresó su criterio de que en esos instrumentos "queda suficientemente claro que no se puede, que es inadmisible discriminar sobre la base de la nacionalidad, sobre la base de apreciaciones infundadas, y desde luego contrarias al espíritu que la propia OMS ha hecho".
En ocasión de la próxima asamblea general de la OMS, que comienza el próximo día 18 de mayo, el diplomático azteca adelantó también que ya había conversado con algunos estados miembros de la entidad sanitaria, incluida la Directora General, la Dra Margaret Chan, la necesidad de abrir un debate sobre los limites, los entendidos comunes que debemos tener, sobre la maneras en que deben reaccionar los países en conjunto, países afectados porque el virus se encuentra en su territorio, o que se sienten afectados por la vecindad o la facilidad con la que se desplaza la gente hoy en día.
México, según lo ha declarado su Embajador en Ginebra, merece recibir una explicación, merece discutir los inconvenientes de ese tipo de medidas discriminatorias, en definitiva, que está en el derecho de pedir explicaciones a esos países que no superan los cinco o seis, que adoptaron medidas discriminatorias.
De Alba, que es uno de los principales artífices del actual Consejo, afirmó que es incorrecto llamar a esta gripe, gripe mexicana, primero porque lleva una carga de discriminación, repito científica, ni siquiera que ubique el surgimiento de este virus en México, toda vez que las investigaciones están en curso.
Al respecto explicó que aparentemente se trata de un virus que tienen un origen euro asiático, nor-americano en todo. En todo caso, De Alba cree que mientras no hay una identificación clara de cuándo surge, donde surge y demás, lo más conveniente es utilizar el nombre oficial, el nombre técnico que le ha dado la OMS.
Refiriéndose a esta epidemia y en el caso específico de México, el Embajador estimó bueno subrayar el alto nivel de transparencia de México. En su análisis, De Alba dijo resulta un tanto irónico que siendo el Gobierno de México el que se preocupó en dar a la luz pública todos los hechos tan pronto los conoció, por tomar medidas severas para impedir que el virus se expandiera más y que afectara no solo a mexicanos sino al resto del mundo, que esa transparencia y honestidad que no tuvieron otros países en crisis anteriores, ahora opere en contra de los mexicanos."
"Esto -aseveró- es lo que más duele más" porque justamente cuando se confronta un problema de estas dimensiones globales, lo que impera es el sentido común, la solidaridad y el tomar medidas colectivas primero para tratar de contener el virus, y después para curarlo".
En su entrevista con Radio Nederland, el Embajador de Alba abordó algunos aspectos de la forma grotesca y discriminatoria, hasta racista en que medios de prensa europeos, han estado presentando al ciudadano mexicano, y el impacto negativo que podía tener ese contexto mediático, como las caricaturas aparecidas este fin de semana en el diario suizo Le Matin.
En ese sentido, y en respuesta a RNW sobre un uso desmedido o manipulado de la libertad de expresión, Luis Alfonso de Alba no dudó en plantear que es mejor enfrentar los excesos de determinado tipo de prensa que silenciar la libertad de expresión.























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