Diversidad cultural y artística es lo que se respira a lo largo de la frontera de México con EE.UU. Esa región es un hervidero de culturas que se entrelazan a lo largo de los aproximadamente 3.000 kilometros que separan ambos países.
El joven antropólogo cultural Christopher Gabriel Wastian llegó a México para estudiar todas las manifestaciones artísticas de la frontera norte, de la raya, como se le conoce popularmente. El investigador austriaco cuenta que "La frontera es una zona excepcional, liminal. Ese territorio entre Estados Unidos y México es como una tercera nación. En él se mezclan elementos de varios lados con un resultado híbrido. La frontera para mí es una zona muy dinámica, sobre todo en cuestión de arte. Hay una comunidad muy grande de artistas locales. El arte fronterizo contemporáneo y la identidad de los autores, es lo que más me interesa.”
El joven escritor Fran Ilich alguna vez dijo: Tijuana y San Diego son una sóla ciudad que, como Berlín, quedó dividida en dos por accidentes y designios del destino”.
La frontera norte, el paraíso perdido, se convirtió en fuente de música punk, rock, Nortec, de redoba y narcocorridos. La vida nocturna desenfrenada en la línea sigue siendo imán para los jóvenes norteamericanos que cruzan la frontera para “destramparse” es decir, beber hasta el colapso, tener parrandas olímpicas mientras que sus padres y abuelos cruzan a México para comprar medicamentos y comida barata.
Christopher Wastian continúa con su análisis:
“Me enfoco en el arte contemporáneo. La frontera es una región con mucha tensión y eso se refleja en el arte que producen sus artistas. Es un arte con mucha fuerza. No es ligero, es duro y refleja muy bien la situación que vive la gente de allá. Esos artistas son sismógrafos de su sociedad y por eso me interesan tanto”.
El antropólogo de la región más austral de Austria prosigue:“Muchas personas dicen que la frontera es la última esquina de México. Para mí es la primera. Muchas personas piensan que la frontera es periferia, pero para mí es un verdadero centro de arte. La frontera norte es sinónimo de pobreza extrema pero también de opulencia. Es una de las zonas más ricas de México y está altamente industrializada. Es una zona de sueños, de tristeza, de decepción de los que no logran cruzar a Estados Unidos para realizar “su sueño americano”, ese sueño que se rompe en pedazos en el 98% de los casos.
Los migrantes de México, Centroamérica y de todo el continente, que se quedan allí, en la línea, influyen enormemente en la identidad de la zona fronteriza. Para mi investigación, me enfoco en los locales, los que nacieron allí, los fronterizos desde siempre.Hay mucha investigación sobre la migración, sobre la economía en la frontera, por ejemplo, pero hay muy poco sobre el arte fronterizo, es un campo nuevo y no está explorado; por eso decidí hacer mi tesis doctoral sobre él.”
Nuestro entrevistado es también fronterizo ya que creció en Bad Eisenkapel, en la frontera de Austria con Eslovenia. Christopher Wastian estudia y compara el arte en dos fronteras, la de México y Estados Unidos así como la de Marruecos y España.
¿Cuáles son las semejanzas y diferencias entre ellas? -“Hago trabajo de campo en Ceuta y Melilla que son dos pequeñas ciudades españolas enclavadas en Marruecos, en la zona del Mediterráneo y ahí también hay un muro que se parece al que hay en la frontera norte de México. Es una coincidencia visual y tal vez la única. La frontera Marruecos- España es muy diferente ya que la religión es un factor muy importante; ésto no lo tenemos entre México y Estados Unidos.
Hasta hace 150 años la alta California, Texas, Nuevo México, Arizona, Wyoming y parte de Colorado eran territorio mexicano, por eso las diferencias culturales, tradiciones no son tan marcadas en contraste con la España cristiana y el Marruecos musulmán.
En Marruecos veo claramente que casi no hay artistas contemporáneos que trabajan sobre temas contemporáneos, todo es más tradicional; además hay más censura que a los artistas no les permite crear como ellos quisieran. Hay grandes excepciones de autores que tematizan los problemas de su sociedad como el cantante Rashid Nadori- Dayam; él es uno de los pocos. Otra gran diferencia es que las ciudades fronterizas de Marruecos con España son muy chiquitas; en México son metrópolis grandes como Ciudad Juárez, Tijuana, El Paso, Reynosa, Piedras Negras, Matamoros, etcétera.
Foto de la frontera México EU tomada de Wikipedia
Fronteras entre mundos muy distintos
¿Hay en la frontera Marruecos- España el alto grado de muerte y violencia que hay entre México y Estados Unidos?
- No es tan obvio. Sí hay problemas pero no en las dimensiones que aquí. Hay mucha migración en especial de personas de países sudsaharianos que intentan llegar a ciudades españolas para entrar a la Unión Europea que es una verdadera fortaleza. Ahí está la similitud. Los marroquíes tienen un permiso especial para entrar a las ciudades fronterizas y hay un gran comercio con España. El comercio es muy importante. Los productos marroquíes llegan cada día a Ceuta y Melilla. Casi todos los pescados y mariscos que se consumen en esas ciudades, vienen de Marruecos.
Todo es un conjunto
Arte urbano, fotógrafos, poetas, pintores de bardas o de caballete; cineastas, arte multimedia, danza, músicos de todos los ritmos para todos los públicos, dramaturgos se inspiran en el caos, en los sueños y pesadillas que despierta la frontera norte. Los creadores van de lo cotidiano a lo político, de lo regional a lo global.
La frontera
México-EU es un collar donde cada perla es una pequeña Nueva York donde se mezclan valores, tradiciones, religiones, lenguajes e historias de personajes de todo el mundo.
- ¿Qué es lo que más te interesa del arte en la frontera?
- Todo; yo lo veo como un conjunto indivisible. Todo es vida, todo forma parte de un mosaico que yo quiero completo, concluye el antropólogo.


























Enviar nuevo comentario