Las carreteras de buena parte de México son intransitables para quien no pertenezca al crimen organizado. Y las caravanas navideñas procedentes de Estados Unidos están a punto de arrancar.
Hay millones de mexicanos que viven en los Estados Unidos y cuando llega la época navideña, regresan de visita a México cargados de regalos y con todos sus ahorros. Eso lo saben los aduaneros, los policías, los asaltantes y secuestradores.
Cada año se repite la misma tragedia. Los paisanos son desplumados apenas pisan territorio mexicano. No importa si llegan por avión, por autobús o aún peor, es sus automóviles con placas norteamericanas o canadienses.
Las carreteras de buena parte de México son intransitables para quien no pertenezca al crimen organizado.
La inseguridad ha incomunicado poblaciones enteras, tal como sucedió al final del Imperio Romano y principios de la Edad Media en Europa.
Para los paisanos que traen más regalos que Santa Claus y Los Reyes Magos, regresar a sus casas y abrazar a sus seres queridos, se convirtió una acción casi suicida.
Entre policías y ladrones, salteadores de caminos y aduaneros, los visitantes son un maravilloso botín, en especial sus autos y camionetas.
Hartos de tanto abuso, los que viajan por carretera se organizaron en caravanas. Salen docenas de vehículos de diversos puntos de Estados Unidos. Por lo general se coordinan por regiones de destino.
El año pasado una de las caravanas fue atacada a balazos. Dos niñas resultaron heridas, sin embargo, los paisanos lograron huir.
Tito Sánchez es pionero de los viajes en grupo por carretera y explica que “es el tercer año en que se forman las caravanas. La primera vez se juntó harta gente, como 50 autos, la segunda el doble y este año también participarán muchos.
Yo tengo amigos y familiares en Minnesota y Michigan oriundos de Querétaro, no de la ciudad capital sino de la Sierra.
Nos vamos a ver en Laredo, Texas del lado gringo el 21 de diciembre y en la madrugada saldremos hacia Querétaro. En nuestra ruta pasaremos por Monterrey, Saltillo, San Luis Potosí. En Matehuala, tomaremos un descanso de un par de horas y tendremos un servicio religioso y después seguiremos nuestro camino hasta la Sierra de Querétaro.
Yo voy a acompañar a la caravana todo el trayecto de venida a México y de regreso a Estados Unidos”, dice Tito.
De acuerdo con Sánchez aun no se sabe si la caravana solicitará la escolta de polcías o soldados. "Hasta el momento se han apuntado 40 camiones y cien camionetas", detalla.
Por su parte, el gobierno federal ha instrumentado el Programa Paisano que es un operativo para dar ayuda e información a los viajeros.
La página en internet http://www.paisano.gob.mx/ da una serie de consejos "necesarios". Por ejemplo: “Paisano, no consumas ningún alimento o bebida que alguien te ofrezca, por más amable y amigable que haya sido la persona”.
No hay más explicación, pero se puede intuir que si le regalan un refresquito con alguna droga, cuando despierte lo habrán dejado en ropa interior.
En la página también aparece la lista de consulados mexicanos y sus teléfonos así como una línea para denunciar intentos de robo o extorsión por parte de los aduaneros, y agentes migratorios.
El gobierno imprimió miles de folletos de la Guía Paisano, donde se muestran claramente los uniformes e insignias de las diversas policías y autoridades para que ningún vivales se haga pasar por ellas para engañar al visitante.
Sánchez asegura que la Guía Paisano "es muy útil, pues muestra las obligaciones y derechos de los viajeros. Sin embargo, el problema de fondo y de siempre es la corrupción y la impunidad. A las autoridades se les conoce en gran medida por su abuso de autoridad y gran corrupción".



























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