El gobierno estadounidense impondrá nuevas medidas para aumentar la seguridad de los vuelos. Según se informa, el servicio secreto norteamericano desempeñará un papel más importante en la detección de eventuales terroristas.
El Ministerio de Seguridad tiene un sistema en el que los datos de los servicios de información puedan ser cotejados con la información disponible acerca de pasajeros de avión que viajan a EE.UU. La actual lista negra de 6.000 posibles terroristas será complementada con información de los servicios secretos. Estos analizarán a los pasajeros sobre la base, entre otras, de su nacionalidad, edad y los países que han visitado recientemente.
Con las nuevas medidas de seguridad el gobierno de Washington espera poder evitar incidentes como el de la Navidad del año pasado, cuando un nigeriano intentó cometer un atentado en un vuelo entre Ámsterdam y Detroit. Más tarde se constató que con la información disponible podría haberse actuado preventivamente.



















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