"Refundar el orden económico mundial," es el mensaje que el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, presenta ante la cumbre del G20 en Pittsburgh.
"Como la economía mundial es interdependiente, estamos obligados a intervenir a través de las fronteras nacionales y refundar el orden económico mundial," dijo Lula ante la Asamblea general de la ONU en Nueva York. El mandatario brasileño presentó sus recomendaciones para la economía mundial en vísperas de la cumbre que inicia este jueves en Pittsburgh, junto a los otros presidentes del G20 (países industrializados y potencias emergentes).
Escuche la entrevista a Marcel Biato, asesor del presidente Lula da Silva
"Defiendo la regulación de los mercados financieros, la adopción de políticas anticíclicas, el fin del proteccionismo y la lucha contra los paraísos fiscales," declara Lula. Brasil, proclamó Lula, "afortunadamente fue uno de los últimos países en ser golpeados por la crisis y uno de los primeros en emerger de ella".
"No hubo magia en lo que hicimos. Simplemente mantuvimos nuestro sistema financiero a salvo de la contaminación del virus de la especulación. Cortamos nuestra vulnerabilidad y pasamos de ser deudores a ser acreedores internacionales". Según el gobernante, más que una crisis de los grandes bancos, fue "una crisis de los grandes dogmas. Una forma de pensar y de actuar sin sentido, que dominó al mundo durante décadas y terminó en la quiebra".
"Me refiero a la absurda doctrina de que los mercados se pueden regular a sí mismos, sin necesidad de una intervención estatal supuestamente intrusiva, y a la tesis de libertad absoluta para el capital financiero, sin reglas de transparencia y más allá del control de los pueblos y las instituciones," precisó el mandatario.
La verdadera causa de la crisis fue, según Lula, "la confiscación de la soberanía de los pueblos y naciones en Estados y Gobiernos democráticos por redes autónomas de riqueza y poder". Una año después, "observamos ciertos avances, pero persisten algunas dudas. Nadie se anima claramente aún a confrontar las serias distorsiones de la economía global en el área multilateral".
"Muchos de los problemas subyacentes han sido ignorados. Existe una enorme resistencia contra la adopción de mecanismos destinados a regular los mercados financieros". Según Lula, los países ricos están postergando la reforma de las instituciones multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), paralizando la ronda Doha de la OMC y levantando más barreras proteccionistas.
Por otra parte, el presidente Lula pide que los países pobres y en vías de desarrollo incrementen su cuota de control sobre el FMI y el Banco Mundial. "De otro modo,” advierte, “no habrá verdaderos cambios y una nueva crisis será inevitable".





























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