Una reciente encuesta concluye que la mayoría de los peruanos apoyan investigar la gestión del gobierno saliente de Alan García. Desde la asociación peruana Transparencia, opinan que la indagación debe ser objetiva y no una “venganza política”. Esta preocupación de los peruanos sobre la corrupción podría influir en el gobierno de Humala.
Por Isabel Caro
Los resultados de la encuesta realizada por la empresa Imasen, difundidos ayer, concluyeron que casi el 72% de los peruanos ve necesario investigar la administración del ex presidente Alan García durante los últimos cinco años de gobierno (2006-2011). El secretario general de la asociación civil Transparencia, Percy Medina, cree que el Congreso deberá sopesar si hay elementos que permiten iniciar una investigación e insiste en que ésta debe ser imparcial. “Los propios parlamentarios han señalado que están abiertos a que se inicie cualquier investigación o indagación sobre el gobierno de García pero no están dispuestos a un linchamiento. Esperamos que cualquier investigación que se haga no sea una venganza política”, afirma.
Además, Medina afirma que realizar una investigación sobre los cinco años de gobierno sería como “buscar una aguja en un pajar”: “No se puede plantear una comisión abierta para ver todo porque en realidad no se va a ver nada. Lo ideal sería que se forme un Grupo de Trabajo sobre la base de una comisión multipartidaria, objetiva, con una agenda precisa de qué cosa analizar”. En su opinión, se deberían indagar irregularidades en determinadas licitaciones, obras públicas, casos de asociación público-privada que escapan a los controles y los fondos administrados por organismos internacionales y han estado fuera de las reglas básicas de contratación.
La herencia de García
El primer gobierno de Alan García, de 1985 a 1990, estuvo protagonizado por diversos casos de corrupción relacionados con el terrorismo y la malversación de cuantiosas sumas de dinero, entre otros. Estas acusaciones provocaron que en 1991 fuera retirado del Senado para ser investigado pero, un año después, huyó al extranjero. Tras varios años fuera de Perú, sus delitos prescribieron.
Estos antecedentes de Alan García han influido en los resultados de la encuesta, según Medina. “Los peruanos somos desconfiados y siempre estamos pensando que en el mundo de lo público hay corrupción. Evidentemente, en el caso de Alan García existe el antecedente de su primera administración y por lo tanto, eso siempre influye en la preocupación de la gente”, afirma.
Presión sobre Humala
Esta preocupación de los peruanos por la corrupción política, podría traducirse en la exigencia de una total transparencia en la gestión del recién inaugurado gobierno de Ollanta Humala. En este sentido, Medina afirma que Humala “ha hecho de la lucha contra la corrupción un tema de su campaña y ha realizado una serie de promesas en relación con este tema. Ciertamente, es algo que se le exigirá”.
Medina recuerda que el incidente del hermano de Humala, al que se le acusó de viajar a Rusia a título personal por supuestos negocios militares, ha generado mucha tensión en la población respecto al nuevo mandatario peruano. “Esto servirá como antídoto para evitar casos similares porque genera desconfianza y desánimo, y lo último que quiere un gobierno que recién empieza es dejar la sensación de que la cosa sigue igual en términos de impunidad, que es una sensación que tenemos los peruanos ante los casos de corrupción”, concluye.




























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