‘Silent Snow’, una película que aborda el tema del uso y los efectos de los pesticidas, o plaguicidas, en el mundo, será estrenada en breve en Costa Rica.
Tras su lanzamiento en diversos festivales de Europa, Asia y África, el documental llega a Latinoamérica con un mensaje de advertencia pero, sobre todo, confirma que todavía se puede hacer mucho para mejorar las condiciones de nuestro medio ambiente.
Casi 50 años de advertencias
Desde que, en 1962, Richard Carson estremeciera al mundo con la publicación de su libro ‘Silent Spring’, muy pocos escritores y dramaturgos habían abordado de forma tan directa el tema de los pesticidas y sus efectos en todo el mundo.
Su mensaje de alarma sobre el uso indiscriminado de estas sustancias y sobre las enfermedades que ocasionan condujo al mundo a reflexionar sobre los productos que podrían utilizar los agricultores para combatir las plagas. Con ello se sentó las bases para la prohibición de 12 sustancias, en la Convención de Estocolmo.
A pesar de las prohibiciones y campañas para revertir su uso, el documentalista Jan van den Berg constata con tristeza que tales productos vuelven a reaparecer en todas partes del mundo. “Si se prohíben en Holanda,” reconoce, “se producen en otro país y se utilizan en un tercero. El mundo se ha vuelto tan pequeño y transitable, que uno piensa que se pueden hacer cosas indebidas en un lado, sin que en el otro se den cuenta, pero al final, sí que nos damos cuenta”.
Desde Groenlandia hasta Costa Rica
Esta constatación la hace Van den Berg en los escenarios que visita durante su viaje por varios países, comenzando por Groenlandia. Lo que más le impresionó fue que la contaminación que comienza en otros países termina yendo siempre al norte. El viento siempre va hacia el norte, dice, y cae allá en forma de nieve, de ahí el título de la película, ‘Silent Snow’.
“Empezamos en el Polo norte porque, ahí empieza la desgracia, ahí ya se constatan casos de cáncer e infertilidad,” comenta, “visitamos tres continentes e incluí Costa Rica en mi lista de países a visitar, porque lo consideraba un país ideal”.
Sin embargo, no lo era. En su recorrido, Van den Berg es testigo de los efectos negativos que la contaminación que los pesticidas provocan en el mundo. En África constata que, para combatir la malaria, se emplea DDT, sustancia que causa mucho daño a la población. En India, si bien no la utilizan, la producen para agricultores de otros países y, en Costa Rica, pese a que ya no se emplea DDT, han aparecido otros productos que se aplican sobre todo en la industria bananera.
No todo es negativo
“En India encontramos a un agricultor que combate plagas con productos alternativos, así como a alguien que lucha contra una fábrica de DDT. En África, una persona que fumiga con productos no dañinos y presiona a las autoridades para que lo apoyen, y en Costa Rica vemos que la malaria, por ejemplo, ya no se combate con DDT sino con medidas sanitarias y campañas de higiene,” destaca van den Berg, quien se manifiesta muy optimista por las iniciativas que se dan en diversas partes del mundo para buscar alternativas.
El estilo narrativo de la película y el regreso de su protagonista, Pípala, al Polo norte contando lo que ha visto, le han significado a Jan van den Berg una serie de elogios y aceptación en varios festivales mundiales, pero también en el corazón de las instancias encargadas de concientizar al mundo sobre el tema del medio ambiente. Tal es así que en el seno del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, UNEP, en Nairobi y el Festival de Cine Científico de París, tras la proyección de la película se crearon paneles de discusión sobre el tema y se elevaron propuestas para un enfoque más integral del tema.
En Costa Rica, algo similar le aguarda a Van den Berg, y quizás más, ya que el Tribunal Latinoamericano para el Agua auspicia el film y organiza talleres de trabajo para hablar sobre el tema específico de los pesticidas. Los invitados son personas que tienen directamente que ver con el uso de pesticidas, como bananeros y otros agricultores, así como políticos, gente del mundo académico y, por supuesto, escolares.





























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