Dos ciudades de Holanda aplican, a partir de hoy miércoles, la ley contra las drogas blandas.
En ambas localidades, Bergen op Zoom y Roosendaal, se ha aumentado la presencia policial en las calles para evitar que el tráfico de drogas busque salida en la ilegalidad. Los coffeeshops, bares donde se puede comprar y consumir drogas blandas, atraían semanalmente a 25.000 turistas, sobre todo de Bélgica. La presencia de este tipo de turistas ocasionaba disturbios y rechazo entre la población, por lo que el alcalde de Roosendaal se ha mostrado satisfecho con la medida y constata un ambiente tranquilo.
Los propietarios de coffeeshops en ciudades vecinas no han notado aún una mayor afluencia de clientes.

























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