El terremoto que sacudió a Chile la madrugada del sábado ha costado la vida, hasta ahora, a más de 300 personas.
Según la presidenta, Michelle Bachelet, el seísmo afectó a cerca de dos millones de personas y es una de las peores tragedias de los últimos 50 años. Todavía es difícil cuantificar los daños porque en las zonas más afectadas los servicios de electricidad y teléfono están cortados. En la ciudad de Concepción, la segunda más grande del país, los daños son enormes. El terremoto, de grado 8.8 en la escala de Richter, llevó a dar la alarma de tsunami en los países del Océano Pacífico. En algunos lugares se registraron olas de un par de metros de altura, pero no hay información de víctimas fuera de Chile. Entretanto la alarma internacional de tsunami ha sido levantada. En el archipiélago chileno de Juan Fernández el maremoto costó la vida a 5 personas y hay otras 11 desaparecidas. El gobierno chileno decretó el estado de catástrofe en las zonas centro y centro sur del país.



















Enviar nuevo comentario