Cada vez menos africanos intentan cruzar hacia Europa en pequeñas embarcaciones. Tanto en España como en Italia, las estadísticas muestran una clara línea descendente. Las patrullas, los convenios políticos y la crisis económica dificultan la llegada de posibles inmigrantes. "Le he rogado a mi hermano en Senegal que no venga"
"No hay trabajo. Esto es lo único", dice uno de los senegaleses que vende gafas de sol de marca falsas en el paseo marítimo de Gijón, en el norte de España. En su puesto ambulante, las camisetas de imitación de la costosa marca Lacoste valen 15 euros y las gafas que apenas se distinguen de las auténticas Ray-Ban cuestan 10. El vendedor senegalés ya lleva tres años en España y todavía tiene que huir a diario de la policía. De vez en cuando, aparecen los agentes.
Pero al momento vuelve a colocar su puesto unos metros más adelante. Los turistas no tienen mucho interés por las gafas y los bolsos de imitación. "No hay mucho movimiento", masculla el muchacho.
Hay muchos menos africanos apoyados en los muros del malecón para vender sus mercancías, que en otros veranos anteriores. De igual forma que en el resto del país, se nota que desde hace un par de años son menos los inmigrantes que cruzan ilegalmente a la búsqueda de su suerte en España. Según Eurodac, el banco europeo de datos que archiva las huellas dactilares de los que solicitan asilo, el descenso es notable.
Sucio convenio
Así lo han notado sobre todo países del sur de Europa como Italia y España. De cualquier modo, Eurodac ofrece por país diferentes razones para este retroceso: así, el acuerdo al que llegaron el pasado año el primer ministro italiano Silvio Berlusconi y su homólogo libio Muammar al-Gadafi sería la explicación para este descenso en Italia. Según aquellos acuerdos, los guardacostas italianos pueden devolver directamente a Libia a los inmigrantes que encuentren en sus aguas.
Italia constató el año pasado la llegada de 7.300 africanos, muchísimos menos que los 32.000 de 2008. Según la organización de derechos humanos Human Rights Watch, se trata de un "convenio sucio", ya que Italia puede arrojar en Libia a los inmigrantes y solicitantes de asilo.
Colaboración
También España recibe muchos menos pateras y cayucos en sus costas. Y eso también vale para las Islas Canarias, que durante los pasados años se habían convertido para muchos africanos en el trampolín que los acercaba a Europa. Si hace cuatro años, 32.000 africanos llegaron a las costas canarias, esta cifra se redujo el año pasado a unos 8.000.
Como explicación estaría la colaboración entre España y una gran número de países africanos. De esta manera, los españoles trabajan activamente en colaboración con los fuerzas policiales de países como Senegal, Mauritania y Marruecos. Junto a ello, barcos de la marina europea patrullan las costas de estas regiones y los cayucos de inmigrantes son cada vez más frecuentemente detectados vía satélite.
"Nos damos cuenta de que desde hace año y medio son cada vez menos los que llegan", afirma Covadonga Carreño, quien dirige en Gijón una casa de acogida para solicitantes de asilo. "Eso no sólo implica a los africanos, sino también a los que proceden de Sudamérica y Europa del Este. Ya no escucho a los inmigrantes hablar sobre la situación económica en Europa. Esas historias funcionan como un imán"
Encarecimiento
"Los africanos están contando a sus familias lo difícil que es conseguir papeles y encontrar trabajo, y cómo se han intensificado los controles". Esto último ha hecho subir el precio de estos pasajes ilegales, según Carreño. En Senegal, la mafia cobra ya 900 euros por persona. "Eso significa además del peligro, una enorme deuda"
Llamada al hermano
El senegalés Abdoulaye vive desde hace tres años en una casa de acogida en Gijón. Tiene papeles, pero todavía no ha encontrado trabajo
"Veo que es muy difícil en todos sitios. En España, Italia, Holanda, la crisis está presente en todos sitios. Hablé hace poco con mi hermano en Senegal. El quería cruzar en cayuco, pero le he rogado que no venga. Hay tantos africanos ahogados..."




























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